Randomness

Hoy voy a hablar del Perfect World, sobre cómo se juega, qué me gusta, qué no me gusta etc. También voy a hablar del Kpop y un poco de historia sobre Korea. Voy a hablar sobre unas consultas médicas. Y voy a hablar mucha basura irrelevante. Esto va a ser aburrido y no creo que a alguien del Facebook le interese leer esto porque va a ser mucho y muy tedioso.

Estoy sola, quiero pensar en voz alta y voy a ocupar esto para sacar algunas conclusiones. No lo voy a traducir porque es mucho y en este momento no hay un motor que me impulse a hacer un trabajo tan grande y tedioso.

Siempre dicen “No agarres el Facebook de psicólogo” pues hoy yo sí lo voy a hacer. Porque me sirve a mí y sé que le va a servir a otras personas. Y al final, aquí, quien se está exponiendo soy yo y es mi decisión decir cuánto de mi intimidad quiero decir, entonces a los demás ni les importa ni les afecta.

Así que esto lo hago para mí. Es una terapia. Es un ejercicio que aún no sé si va a funcionar o cómo va a terminar. La razón principal por la cual he decidido hacerlo así es porque espero que le sea útil a alguien más que podría estar en la misma situación.

Y muchos dirán que no es necesaria tanta explicación, pero hay algunos puntos que tal vez pueden ser resultado de la ignorancia. Como cuando alguien dijo: “Ella solo quiere irse a Korea para hacerse cirugías”. OK, sí, el país en primer lugar a nivel mundial con cirugías plásticas es Korea…. Pero tal vez no saben que el segundo es México, tercero Brasil, 4º USA. Entonces, ¿Por qué yo iría a Corea a hacer cirugías que puedo hacer aquí mismo en México? Con lo que cuesta un boleto de avión para Corea, yo me puedo pagar las cirugías en México. Es mucho más fácil ir a USA… o mejor me voy a Brasil de vacaciones. Además que… ¿Yo por qué querría hacerme cirugías? Yo personalmente, estoy muy feliz con mi apariencia física, y no veo razón que valga lo suficiente como para pasar el dolor de una cirugía. Digamos, yo no lo necesito porque yo no vivo de mi apariencia. Además soy muy tacaña para gastar una cantidad así de dinero tan fácilmente. Puedo hacer otras mil cosas con ese dinero. Si alguien vive de su apariencia, entonces es una inversión, pero solo por gusto… no. Con lo que cuesta el simple boleto de avión a Corea, puedo vivir 3 meses en Isla Mujeres.

Quero empezar por decir que en este momento me siento triste, sí y mucho. Me sentí subestimada, sentí que no se me apreció y que no se me ama. Básicamente es eso, me siento no-amada… y no hablo de una sola persona… me siento no amada por varias personas. Siento que se me vio como a un objeto, un medio para lograr ciertos objetivos y no se me consideró como un ser humano con sentimientos.

Entonces en un momento de reflexión, me sentí muy decepcionada, tanto de los demás como de mí misma por haber esperado tanto. Esa decepción me llevó a sentirme muy muy triste, como no me había sentido en mucho tiempo.

A mí no me gusta el papel de víctima. Yo siempre he creído que soy la única responsable de mi propia felicidad y si en este momento no me siento feliz es que algo estoy haciendo mal. Traté de pensar en qué es lo que debo corregir, traté de buscar en qué momento se equivocó el camino. Si estoy cometiendo un error, tomando malas decisiones, rodeándome de personas equivocadas… tengo que saber cuál es el problema para no volver a cometerlo en el futuro.

Entonces me di cuenta que era un trabajo que yo sola no podía hacer. Así que decidí buscar ayuda útil y eficiente.

Hay alguien a quien yo admiro mucho, es un gran psicólogo. Realmente admiro su trabajo y confío en sus habilidades, así que fui con él y le dije: “Me está pasando esto. Me siento confundida y perdida. Me siento herida, siento mucho dolor, me siento decepcionada y humillada. Ya no sé qué hacer o cómo reaccionar y creo que la situación y todos estos sentimientos me han sobrepasado. Siento que mi mente es un rompecabezas sin armar y en este momento me pongo en tus manos, por favor vuelve a poner cada pieza en su lugar”.

Entonces hablamos mucho. Siempre es bueno tener a alguien que te escuche desde un punto de vista neutral y especialmente una mente masculina. Tal vez las mujeres nos sentiríamos más comprendidas con otra mujer, pero yo necesitaba el cerebro de un hombre que entendiera qué pasa por la mente de los hombres.

-Esto simplemente se hizo una bola de nieve que creció y no supimos como detenerla. Fue dar un paso en falso que nos arrastró a todos. El problema es que él no está consciente del efecto de sus palabras. Cada frase se extiende, llega a lugares insospechados, genera reacciones y todo tiene un efecto secundario… el problema es que las reacciones me golpean duro… y yo pasé por alto una, dos, tres cosas… quise pensar que eran pequeños detalles, pero no lo son. Cuando me di cuenta, esto había llegado demasiado lejos y las palabras eran bastante crueles. No solo no había respeto por parte de él… incitaba a que los demás tampoco me respetaran. Yo creía que era íntegro…. Él tenía cierta imagen “intachable” y una reputación que me hizo confiar…

(En el intento de saber en qué momento se erró el camino fui retrocediendo en recuerdos.)

-Creo que parte del problema es que tuve un novio que me amaba mucho, me cuidaba, me escribía cartas y poemas… todos los días. Y cuando digo todos, es todos los días. Él me escribió poemas por montones,  él me decía todo el tiempo cuanto me amaba. Él me daba mucha atención. Entonces me acostumbré a eso. Ahora yo sé que es realmente difícil volver a tener algo así y no espero que otro hombre sea así, pero al menos deseo que se me trate con amor y respeto.

-¿Cuándo te sentías respetada y amada?

-Una vez le preguntaron si él estaba saliendo conmigo o si estaba interesado en mí. Él dijo: “Ella no es mi esposa ahora, pero algún día será mi esposa. No importa si apenas comenzamos a salir. Para mí, en mi mente, ella es mi esposa y la respeto como tal. Entonces, a partir de hoy, ustedes también deben tratarla como si ella fuera mi esposa.”

-¿Cuándo no te sentiste respetada y amada?

-“¿Casarme? ¿yo? Yo no pienso casarme. Yo solo estoy pasando el rato. Hahaha. Tal vez, en un futuro, yo tenga ganas de tener hijos. En ese caso, tal vez la busque para tener hijos, pero no nos vamos a casar. Eso no está en mis planes. Yo tengo una carrera por la cual he trabajado muy duro. Ahora estoy bien y mientras yo esté feliz seguiré con esto, pero en ningún momento he hecho planes a largo plazo. Hahaha. Esto es solo como un pasatiempo.”

-Podría ser cultural… ¿?

-Por eso yo dije que yo no esperaba que de la nada surgiera una relación super intensa y con tanta entrega como la que había tenido antes. Vamos, sabemos que son más fríos… Tampoco era como si le hubiera propuesto matrimonio… Pero al menos esperaba algo de respeto. O sea, que si la gente habla, inventa chismes o hacen preguntas incomodas… que por lo menos haya algo de respeto hacia mí. El punto es que había mil respuestas posibles… donde no nos afectáramos uno al otro. Pero lo que sentí es que se me vio como un objeto sin valor. Como si yo no fuera digna de ser tomada en serio. Él podía haber dicho mil cosas, podía haber evadido… pero no… ¿acaso él realmente ve a las mujeres así y por eso él no se da cuenta de lo que dijo? “Solo quiero a alguien para tener hijos pero no para casarme”. Tú sabes que yo he estado muy involucrada en organizaciones para adoptar niños y en organizaciones contra la violencia hacia las mujeres, donde muchas veces las mujeres me dicen “Solo búscate a un hombre bonito de semental y úsalo para tener niños bonitos. Después sales de su vida para siempre y él ni sabe que tiene hijos. Así él no te molestará”. Y yo mil veces he dicho que no me creo capaz de usar a un hombre así porque es verlo solo como una maquina… Y si yo nunca se lo haría a un hombre…. Obviamente me sentiré mal si se me ve de la misma forma. Yo no soy una máquina para hacer hijos. Entonces ¿Por qué decir eso? Especialmente cuando nadie se lo preguntó… ¿Por qué elegirme a mí para ese jueguito? Si yo mil veces he dicho que no sé si quiero traer más niños a este mundo inestable, habiendo ya tantos niños sin hogar… Digo, si es que se han tomado 5 minutos para conocer un poco sobre mí… pero nadie se ha acercado a preguntarme qué es lo que yo quiero… Parece que las personas solo hacen sus planes y solo se preguntan en qué área de su vida les soy útil… Es como si yo fuera una herramienta. ¿Eso también será cultural? Clasificar a las personas como “Me es útil” o “No me es útil”.

-Entonces no te sentiste respetada por él…

-Por todos.

-¿Qué hacían?

-Uno por uno fue haciendo algo… a su manera…

-Sé más específica.

-… Es increíble como las personas dicen “puta” tan a la ligera. México es un país machista y retrograda y aun así las mujeres son libres de disfrutar su sexualidad libremente. Vamos, en este momento ¿a quien le importa la virginidad?¿Quien espera llegar virgen al matrimonio? ¿Quién va a criticar a otra mujer por tener sexo? Yo te diría que eso de “ser una dama y una princesa” despareció hace más de medio siglo o un siglo en México. Yo esperaba que fuera igual en otros países. Es como cuando dicen “Korea es un país muy homofóbico” pero los hombres salen con maquillaje, ropa unisex y se dan permiso de verse realmente femeninos, entonces yo lo tomo como un esfuerzo por romper esos tabús sobre la homosexualidad y abrir su mente… De la misma forma yo creía que en todo el mundo se estaba luchando para acabar con el machismo. Y a pesar de que a mí no me importa la virginidad, sí me importa cuidar mi salud física y emocional. Por eso no he tenido sexo con nadie. Porque quiero hacerlo sólo con alguien que sea confiable, en todos los sentidos de la palabra. Aunque digan que yo voy a la ligera acostándome con uno y con otro.  Tú sabes que soy la persona más antisocial del mundo y a pesar de eso… Si tengo a un Idol en la portada de mi Facebook y después pongo a otro… ya dicen que me gustaría acostarme con uno y con otro… y si pongo la imagen de un grupo, entonces las personas dicen que quiero una orgía con ellos… y entonces si pongo la foto de alguien que se ve un poco afeminado, entonces soy una lesbiana de closet. Cuando yo ni siquiera me he acercado a hablar con nadie. Sea la persona que sea, por internet o en la vida real… si llego a una escuela nueva, si estoy entre desconocidos, así haya una persona que me guste mucho… yo nunca, nunca, jamás voy a acercarme y a dar el primer paso. Lo hice una vez y salió tan mal que no hay forma que yo lo vuelva a hacer. Yo no quiero molestar a nadie ni incomodar. Quien se interese en conocerme se acercará, pero yo no ando por ahí agregando gente, buscando a una persona y a otra… y a pesar de que soy la persona más aislada del mundo, se ha dicho muchas cosas de mí. Pareciera que cada palabra que digo se malinterpreta y se retuerce.

-Pero esas son personas más lejanas. ¿Qué hay de las más cercanas?

-Los que hacían chistes sobre mis boobies? Los que me veían como un objeto sexual? Los que decían “Yo también quiero” como si simplemente tuvieran que sacar un boleto y formarse en una fila a esperar su turno? Porque a mí nadie me preguntó si a mí me gusta uno o el otro o si yo quería estar con todos. Volvemos a lo mismo… nadie me ha preguntado a mí, qué es lo que yo quiero o hasta donde podría yo llegar con alguien. Todos simplemente hacen sus planes, ni siquiera me dicen que han planeado y si yo no lo adivino y no hago lo que desean, entonces la mala soy yo…. Pero a mí nadie se me ha acercado diciendo: “Oye, me interesa esto… tú qué opinas?”. Al parecer mientras soy útil, todo está bien, pero si en algún momento doy un paso que no les conviene… entonces reaccionan con agresión. Al final yo recibo mil reclamos, pero yo no tengo ningún derecho. Si yo hago una cosa que no les gusta, en 5 minutos ya me están reclamando. Cuando algo no es conveniente para ellos…  “Y si te vi, ni lo recuerdo”. Entonces a mí se me viene encima el bombardeo de preguntas, de comentarios, de burlas.

-¿Ahí fue donde te sentiste decepcionada?

-Sentí que fui vista como un escudo humano. Yo quiero cuidar y proteger y dar mi amor a otras personas… pero no tanto como para dejar que me pisen. Sí, puedo sentir mucho amor y cariño por otros, pero nunca será más que por mí misma. Ok, se sintió muy bien dedicarme a esto…  pero a mí… ¿quién me cuida? Entonces si a mí no me cuidan ¿Por qué habría yo de cuidarles? No es fácil hacer tanto trabajo, es desgastante y se necesita mucha dedicación… fueron horas de trabajo y desvelos… de hacer a un lado otras cosas que también eran importantes… y yo sé que nadie me pidió que lo hiciera, yo lo hice con gusto y con amor… pero entonces ¿por qué recibo de respuesta un “Fuck you bastard”? o un “just riding the white horse” o un “pues si quieres un encuentro casual… búscame y tal vez te acepte”… o un “quiero un palacio lleno de princesas y tu podrías ser una de ellas”. Y lo peor de todo es que hay personas que hacen aún más trabajo, no tienes idea de todo lo que hacen, de la gran, tremenda dedicación que hay… y tampoco sé cómo se le responde a esas otras personas. Hubo personas que se entregaban aún más que yo y las vi renunciar, las vi cerrar sus páginas y yo solo dije “Oh que lástima, era un buen sitio” pero ciertamente nunca me puse a pensar qué les había orillado a hacer eso.

-El problema fueron las princesas?

-Sí y no… Sin contar a “la tocaya” que de vez en cuando me provoca y yo aún no sé por cuál de sus 3 novios me reclama… La misma que después ella va y le guiña un ojito a él… Sería muy decepcionante verlo caer en su jueguito…. En fin… supongo que es lo bastante autosuficiente como para cuidarse solo. Desde muy al principio supe que las mujeres eran una debilidad por aquí y por allá… y este es un punto que pocas personas entienden. Volvemos al mismo tema. Yo soy virgen y si tengo una pareja, yo sé que puedo ofrecerle el hecho de que estoy completamente limpia de cualquier enfermedad… pero entonces ves a un hombre, que sale con mujeres con tan mala reputación, mujeres que a su vez han salido con otros hombres que hacen de todo y que yo no sé qué enfermedades pueden tener, y estos hombres vienen y tienen sexo descuidadamente con estas mujeres, que ya vimos que hacen de todo hasta en el parque o en un baño o quién sabe dónde más… parejas que se acuestan con quien sea y donde sea… y entonces este hombre…. ¿Qué tan limpio puede estar? ¿Qué tan seguro puede ser? Y es el mismo caso con los demás… ¿Qué parejas han tenido? ¿Cuántas? ¿De qué tipo? ¿A qué se han expuesto? Ok… yo me cuido a mí, pero si la otra persona no se ha cuidado, él me puede afectar a mí. Esa es una de las razones por las que yo no ando por ahí acostándome con cualquiera. Me gustaría alguien igual que yo… o sea… no digo que igual de virginal, por que dudo que exista…  pero por lo menos que se cuide a sí mismo y que por lo tanto me cuide a mí… Alguien confiable…

-¿Eso era lo que esperabas? Alguien confiable… alguien que no hiciera daño…

-…

-Y ¿cuál es tu conclusión sobre toda la situación?

-Que no hay amor. Eso se dejó muy en claro. No hay amor, ni siquiera cariño…. Ni siquiera algo de respeto o consideración. Yo no hablo de un amor desenfrenado… me refiero a que si para este punto no se ha creado un lazo emocional o una empatía, o un cariño, entonces ya no se hizo jamás. ¿Para qué desgastarme entregándole mis sentimientos a alguien que no va a responder igual? Entonces, me puse frente al espejo y dije: “Ok Keren. Hasta aquí. Ni una más. No hay amor. Nunca lo hubo y nunca lo habrá. Pon esa idea clara en tu mente y sigue con tu vida.” Y eso fue lo que hice.

-Pero aún hay dolor.

-Obvio que si… pero también está muy reciente… Solo necesito distraerme y ocuparme en otras cosas, en vez de quedarme echándole más sal a la herida. Sólo necesito que pase el tiempo. Digamos, lo que entregué, lo hice porque yo quise, yo quise compartir mi amor y si al final la respuesta fueron patadas… yo simplemente dejo de entregar mi amor y canalizo mis energías en otra cosa.

-Y ahora cómo te sientes hacia ellos? En general, como personas, como raza, como país.

-Bueno no quiero generalizar… por una o dos o tres malas experiencias no voy a odiarlos a todos. Debe haber rasgos buenos y malos, como en todas las cosas… tampoco voy a terminar odiando a medio mundo… pero sinceramente no sé qué esperar de ellos. En estos momentos tengo una muy mala impresión y trato de pensar que no-todos-son-iguales… Tal vez solo son más machistas… por algo tienen esa imagen internacional… o no? Quiero valuar si realmente vale la pena voltear a mirar hacia allá o tal vez no se puede rescatar nada bueno de ahí… Eso aún no lo sé…

-Mira, vamos a hacer un ejercicio que te ayudará mucho a aclarar las ideas y a valuar las cosas. Vamos a hablar de una convivencia profunda entre las dos culturas. Te voy a presentar matrimonios formados por latinos + orientales. Así podemos ver que tan grandes pueden ser la diferencias culturales y que tan viable sería una convivencia entre ambas razas. La mente es engañosa y aunque podemos “imaginar” como sería, a veces hacemos los problemas más grandes de lo que son y terminamos ahogándonos en un vaso de agua… otras veces subestimamos las diferencias y pasamos por alto señales de alerta.

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Caso No.1

Esposo

Hombre de38 años. Coreano. No muy guapo…. Por no decir… bastante feo. Obrero en una pequeña ciudad de Corea. Tiene una madre y una hermana mucho mayores de edad que él. Trabajó en México por 6 años donde aprendió español y conoció a su esposa.

Esposa

Mujer de 22 años. Mexicana. Muy bonita y con un cuerpo precioso. Era trabajadora en México. Actualmente casada con XXXX. Se mudó a Corea donde ahora es ama de casa.

Situación: Se conocieron en México. Ambos entraron a trabajar a una empresa Coreana con sucursal en México. Había muchos coreanos y coreanas trabajando en esa empresa. Él era obrero ahí también. Se conocieron y trataron por 6 años. A pesar de que él no hablaba español, ella siempre se esforzó por comunicarse con él y enseñarle el español. En cuanto él le propone matrimonio a ella, la familia de él, sus compañeros de trabajo y demás conocidos rechazan el matrimonio inmediatamente. A él no le importa y decide continuar con el compromiso. El jefe, para presionarlo lo despide del empleo y él pierde su visa para vivir en México. Cuando él recibe el aviso de que tiene que salir de México en 1 mes, acelera la boda para regresar a Corea con ella. En Corea es mal recibido por su familia. La pareja decide trabajar duro por ganarse la aceptación de los demás coreanos. Al cabo de 2 años ellos están a punto de divorciarse.

Ella: Yo ya le dije a él. “Si las cosas no cambian, yo me regresaré a México.”

Él: Ok. Si quieres tirar todo a la basura hazlo ya. Vete.

Ella: Es que yo no me estoy sintiendo amada. Siento que no se me valora.

Él: ¿Que yo no te valoro? Pero si yo hice todo por ti. Tú lo sabes bien. Mi madre me dijo que me expulsarían de la familia. De hecho perdí mi trabajo. Estuve a punto de ser deportado y tener muchos problemas legales. A pesar de que mi vida se complicaría tanto, yo quise estar contigo y te traje a Corea. Pero tú no valoras lo que yo hago.

Ella: Y lo que yo hice? Yo dejé a mi familia, cuando ellos no me habían hecho nada malo a mí. Yo estaba feliz con ellos y de la nada los dejé para venir contigo y ahora estoy aquí, completamente sola, en un lugar desconocido, no me gusta el clima, la comida es horrible, me siento perdida e inútil, todo es extraño, es muy difícil acostumbrarse, pero aquí estoy. ¿Crees que no extraño a mi familia? ¿Crees que no me siento sola? Tú te vas a trabajar todo el día y yo paso el día sola, esperándote, solo para que llegues en la noche y verte unas horas. ¿Qué más quieres? Mi vida gira alrededor de ti.

Él: Hijos. Quiero hijos. Pero tú no me los quieres dar.

Ella: Ya lo hemos hablado. No quiero tener hijos si ni siquiera hablo coreano. ¿Cómo los ayudaré con las tareas? ¿Cómo asistiré a algún meeting escolar? ¿y si hay una emergencia? Ni siquiera puedo llamar una ambulancia. No puedo tener hijos en esa situación.

Él: Yo quiero tener hijos antes de ser demasiado viejo. Quiero ser su padre, no su abuelo. Todos mis conocidos tienen hijos y yo también quiero disfrutar eso. Yo siento que tú no quieres tener hijos porque no me amas. Mi mamá me pregunta todo el tiempo que cuando tendremos hijos. Ella quiere conocer a sus nietos.

Ella: Ayyy nooo! No me digas de nuevo que porque tu mamá quiere nietos. Ese es el problema. Tienes 38 años!!! Yo estoy aquí todo el día, encerrada, sola, esperando a que regreses y entonces llegas a media noche diciendo “Es que mi mamá quería verme”. Tú mamá te pide que la vayas a ver todos los días y no te deja tiempo para tu esposa. Y cuando tengamos hijos… Cuanto tiempo convivirás con ellos? También pasarán el día solos mientras tú estás colgando de la falda de tu mamá?

Él: Te he dicho que vayamos juntos.

Ella: Tu mamá me odia.

Él: Obviamente. Prometiste ganarte su respeto y trabajar duro para que ella te aceptara, pero ahora no quieres ni verla.

Ella: Es que yo estoy harta de esta cultura donde las personas mayores, solo por ser mayores creen que pueden maltratar y humillar a los demás. Donde los que tienen dinero, solo por tener dinero creen que pueden ver a los demás como basura. Donde el jefe solo por ser el jefe puede abusar de los empleados. Y aquí, su mamá, solo por ser la mamá, cree que puede maltratarme.

Él: Llegamos a vivir a casa de mi madre, para que mi esposa se ganara el cariño de mi familia, pero en vez de eso, ella peleó con mi familia.

Ella: Tu madre me gritó. Solo porque no le gustó la forma en que yo lavé tu ropa, ella me insultó y me gritó. Intentó golpearme y obviamente yo no me dejé. ¿Cómo voy a permitir que una persona me golpee? Y en vez de defenderme, me dijiste “Cuando la veas, hazle una reverencia”. Yo no me voy a arrodillar frente a una persona que me agrede. De hecho en México nadie se arrodilla ante nadie, nadie baja la cabeza ante nadie, porque en México nadie es más que nadie. En México esa es una humillación inaceptable y a pesar de todo, cuando llegamos a Corea, yo sí estaba dispuesta a hacerlo, pero tu madre abusó de mí. Ella nunca me recibió bien y tú nunca me diste un lugar de respeto ante tu familia. El día que llegamos a casa de tu madre, como esposos… Ella te llevó a su habitación y a mí me puso un tapete en el piso de la sala. No sé en Corea, pero en México, los hombres casados no duermen en camas separadas con su esposa y mucho menos en la habitación de su madre.

Él: Por eso nos mudamos a un departamento, para estar solos. Pero tú no has hecho nada por mejorar la relación con mi familia, mis compañeros de trabajo, ni siquiera con mis amigos.

Ella: Ellos no son tus amigos.

Él: … Bueno son personas importantes en mi vida y tú no los has respetado.

Ella: Ellos no me respetaron a mí. Cada vez que me presentaste con tus “amigos” yo sentía como se burlaban de mí. Aunque yo no entendía las palabras, sí entendía las acciones. Ellos me miraban, hacían señas sobre mis boobies y se reían. Poco a poco fui entendiendo más. Te felicitaban por tener “experiencias sexuales exóticas” y demás cosas sobre mi cuerpo. Ellos se burlaban… en mi cara, creyendo que yo no entendía.

Él: Lo siento por eso…

Ella: Sin contar que siempre te dijeron que no te casaras conmigo. Ellos decían que yo no sería buena esposa, porque yo no era “sumisa”, porque “en América las mujeres son rebeldes y no se dejan golpear”. Yo nunca me dejaré golpear, ni por ti ni por nadie.

Él: Es que tú no escuchas a tu esposo. Una mujer debe obedecer a su hombre.

Ella: ¿Qué más quieres que yo haga? Te obedezco. Tú no me dejas salir a la calle sola. Ni si quiera puedo ir a la esquina. Si necesito algo de la tienda, tengo que esperar a que tú vengas y me lleves. No tengo amigos, no conozco a nadie. Solo convivo contigo y tu familia. Por eso no aprendo coreano. Voy a una escuela para mujeres. Solo tengo clases una vez a la semana. Las otras mujeres están casadas y con hijos y casi nunca van. Las clases son muy malas y no se puede avanzar porque siempre hay mujeres nuevas. Sólo porque él es demasiado celoso.

(Yo: Escuela para mujeres? Aún existe eso? Aquí dejaron de existir hace medio siglo….No puede salir sola?)

Él: Una vez, en México, yo te pregunté que  qué era lo que más te gustaba de mí y tú dijiste que yo era diferente. Aquí todos los hombres son diferentes. Si vas a la escuela donde hay hombres jóvenes… seguramente te gustaran todos.

Ella: Entonces terminé así… Paso el día encerrada en casa. No tengo dinero ni permiso para salir, ni siquiera a la tienda de la esquina. No conozco mi barrio más allá de lo que veo desde la ventana. El teléfono tiene un plan especial en el que solo puedo llamar a su mamá y a su hermana. Voy a malas clases de coreano una vez a la semana y él me lleva. Tengo televisión pero no entiendo nada porque no hablo coreano. No puedo escuchar música porque él dice que me puedo enamorar de un Idol. Así que no tengo permitido escuchar Kpop…. Sí me gusta, pero no puedo escucharlo. Él trabaja todo el día y saliendo del trabajo él va a visitar a su mamá todos los días. Entonces yo que hago? Quedarme horas solo mirando el techo?

Él: Si tuviéramos hijos no estarías así de aburrida.

Ella: No sé si quiero criar a mis hijos en Corea. No estoy segura de que este sistema les permita ser felices. Es que cuando veo tanta competitividad…. O sea… los niños se suicidan porque no aprobaron el examen de universidad…

Él: Tú sabes que México es demasiado peligroso. No tienen futuro en México.

Ella: Yo estaba bien en México…

Él: Exacto! Eso es lo que quieres…. Tú quieres irte y dejarme!!! Ok hazlo. A ver con qué dinero te vas. Yo te puedo echar a la calle en cualquier momento, pero tú no tienes dinero para pagarte un avión e irte. Yo te he dado todo y tú quieres dejarme. Entonces empieza por devolverme el anillo de diamantes que tienes en la mano. Haz tus maletas y vete.

Ella: Y así quieres que tengamos hijos? Qué harás? Me echarás con mis hijos a la calle? O me enviarás a México y me quitarás a mis hijos?

Él: …

Ella: Él ni siquiera me cuida. Hace poco, yo tenía un dolor muy fuerte en el abdomen, pero no pude llamar a emergencias. Tuve que esperar a que él viniera y me llevara al hospital. Pero en vez de llevarme directo, tuvimos que pasar a visitar a su mamá… porque el señor de 38 años tenía que ir y avisarle a su mamá que íbamos al hospital. Después pasamos a visitar a su hermana y yo retorciéndome de dolor en el auto. Para cuando llegamos al hospital, su mamá ya estaba ahí “internada por una emergencia”. Entonces él me dejó en la sala de espera y se fue a ver a su mamá por 2 horas. Los doctores me llamaron y él no venía. Tuve que pasar al consultorio médico yo sola y explicarle todo al doctor entre señas y poco inglés. El doctor no me entendió nada y solo me dio una pastilla para el dolor. Yo estaba asustada porque yo no sabía si era una apendicitis, podía ser algo peligroso o que necesitara una operación. Con el dolor tuve que salir a buscar a mi esposo quien estaba ahí sentado, platicando con su mamá tranquilamente.

(Yo: Ok, esto lo entiendo muy bien porque cuando mi mamá fue operada en Canadá, pasó algo similar. Durante todo el proceso previo yo hice intentos de traducción con mi mal inglés… pero después de la operación, cuando estaba en recuperación, ella se quedó sola. La anestesia estaba pasando y mi mamá tuvo un paro respiratorio.  Ella trataba de explicarles a los enfermeros, pero no le entendían. Al mismo tiempo ellos le daban instrucciones en inglés y ella no podía entenderlas. Entonces entiendo la magnitud de la desesperación que esta mujer sentía).

Ella: Entonces esa consulta médica no sirvió para nada. Yo aún tenía dolor y pedí ver otro doctor, un especialista.

Él: Tú sabes que eso es muy caro y además tengo que pagar grandes facturas por el tiempo que mi mamá estuvo internada en el hospital.

Ella: Solo fueron un par de días porque ella no estaba enferma. Solo quería llamar la atención. Lo que yo siento es que él no me cuida. Estoy aquí totalmente sola y vulnerable, confiando en que él me cuidará… pero no lo hace.

Él: ¿Qué no lo hago? Yo trabajo todo el día para pagar las facturas y que tú estés cómodamente en casa sin trabajar… yo hasta pago por paseos a lugares bonitos… Pero si no te gusta puedes irte.

Ella: Como el último paseo arruinado. Fuimos a la playa y había un evento especial de G-Dragón. Yo no sabía que era. Yo solo le dije “Mira ¿Qué es eso?” Entonces el inició todo un drama diciendo “Tú quieres ver a G-Dragón! Claro, por eso querías venir a la playa, para estar viendo a tus idols!!!” y así me siguió gritando y me llevó de regreso a casa después de muchas humillaciones.

Él: Ya te dije que si quieres puedes irte. Pero devuélveme mi anillo y toda la ropa bonita que te he comprado….

Pregunta: ¿Cuál fue la causa del último problema?

Ella: Recibí una oferta para ser modelo de ropa… En México yo era algo gordita. La comida de Corea es horrible, entonces yo casi no como. Bajé mucho de peso. Ahora estoy muy delgada, pero mi cuerpo es estilo latino, tú sabes, con boobies y curvas, por eso me ofrecieron el trabajo de modelo. Hablan inglés, no necesito saber coreano. Fui y trabajé unas cuantas veces… Él no lo aprobó. Él se enojó mucho…. Y yo no me voy a dejar golpear.

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*Stop con esta historia*

Caso No.2

Esposa: Mujer de 30 años. Mexicana. Un japonés le propuso matrimonio y mudarse a Japón.

Esposo: Hombre de 40+ años. Japonés. Al parecer es un empresario importante, con un nivel económico bastante alto.

Situación: Llevan 5 años juntos. Tienen 2 hijos, gemelos. Ella dice que están casados pero no viven juntos. Él no está presente en este momento.

Ella: Él no me deja tener amigas japonesas. No me deja hablar de él. Si la gente me pregunta algo debo decir que soy madre soltera. Yo no sé qué pasará cuando mis hijos entren a la escuela. Yo no puedo decir que estoy con él. No puedo mencionarlo ni mostrar absolutamente nada de él en las redes sociales. Dice que para los asiáticos es muy importante la imagen pública y por eso las personas piden que sus rostros sean cubiertos en las fotografías.

Él me dijo que nos mudaríamos a Japón y después nos casaríamos. Llegué a Japón con visa de turista. Después él dijo que haría todo el proceso por mí, porque yo no hablaba japonés. Dijo que eso llevaría mucho tiempo. Él me dio una visa y yo no entendí como era el proceso legal. Con el tiempo descubrí que mi visa no era de “esposa” era de “trabajadora / empleada”.

Él no vive con nosotros porque dice que trabaja mucho y prefiere dormir cerca del trabajo. Tenemos una casa muy grande y lujosa. Obviamente es una casa de clase alta japonesa. El dinero nunca falta, pero él no vive aquí.

Él siempre dijo que quería hijos. Ahora los tiene. Ahora dice que cuando viene a verme los niños roban toda mi atención. Él me dijo que cuando él llegue a casa yo debo encerrar a los niños en la habitación para que no lo molesten. Mis hijos prácticamente no conocen a su padre.

Él solo está un par de noches y se vuelve a ir por un mes.

Hace poco él se enojó porque rompí la dieta y subí un poco de peso….

Cuando él se enoja me dice que me puede “despedir” en cualquier momento y yo perderé mi visa. Que yo seré deportada y los niños, al ser japoneses, se quedarán en Japón.

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Psicólogo: Keren… ¿Cómo te sientes?

Yo: A punto de hiperventilarme…

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Caso No.3

Esposa: 25 años. Mexicana. Conoció a un coreano por internet en una página para aprender idiomas. Ella estaba aprendiendo coreano y enseñaba español.

Esposo: 25 años. Coreano. Él enseñaba coreano y estaba aprendiendo español.

Situación: Tienen 2 años de casados, viviendo en Corea.

Ella: Él me dijo que ya era un buen momento para vernos en persona. Yo le dije que mis papás sentirían mucho miedo. Tú sabes cómo es en México, con eso de los secuestros y tráfico de mujeres y órganos. Él me dijo que haría todo lo posible por ganarse la confianza de mis papás. Entonces por 3 meses, todos los días el “desayunaba” con nosotros. A la hora del desayuno, yo ponía la laptop en la mesa con una video-llamada. Entonces él hablaba con mis papás. Él les mostró a mis papás sus documentos de la escuela, a su familia, hablaba de cómo sería mi vida allá. Fuimos novios por 6 meses. Entonces él tuvo que entrar al ejército y yo le dije que lo esperaría. Le escribí cartas todos los días.

Él: Cuando yo estaba en el ejército, las cartas no me llegaban. Yo le escribía a ella a diario y no tenía respuesta. Creí que ella se había olvidado de mí. Yo lloré cada día, me enojé con ella y volvía a llorar. Le escribí por última vez muy enojado. Después de un tiempo llegaron todas sus cartas juntas.

Ella: Yo no entendía por qué él se había enojado y decía que yo no lo amaba, que yo no había cumplido mi promesa de esperarlo.

Él: Después ella se enojó conmigo.

Ella: Yo creí que él era muy inestable o que usaba drogas o algo…

Él: Tuve que ganarme su confianza de nuevo y convencerla de que yo no usaba drogas haha. Todo se volvió a estabilizar cuando salí del ejército. Yo dije que me casaría con ella y demostraría ser un buen esposo.

Ella: Él vino a vivir a México por un mes antes de llevarme a Corea. Viajamos por México y conocimos el país, juntos. Al mismo tiempo él le dijo a mi papá: “Si yo fuera a maltratar a su hija, eso se notaría en un mes”. Entonces él vivó en mi casa, como si fuera hijo de mis padres.

Él: Después nos mudamos a Corea y ella vivió con mi mamá y mi familia por un mes.

Ella: Su mamá me trató muy bien. Yo le pregunté que por qué me había aceptado tan fácilmente y ella me dijo: “Claramente  eres una buena chica. Yo me opondría si mi hijo estuviera con una mala chica, coreana o extranjera. Pero tú eres una buena chica.”

Pregunta: ¿Piensan tener hijos?

Ambos: Siiiii ^_^

Él: Ahora no, tal vez un poco después. Lo hemos hablado mucho y creemos que es mejor esperar a tener más estabilidad económica.

Pregunta: El tema de los hijos ha creado conflictos entre ustedes?

Ella: Problemas realmente grandes, no. Nuestra mayor discusión es que él quiere que nuestros hijos tengan un nombre en español y uno coreano, pero los que él elije en español están muy feos. Si mis hijos van a México sufrirán bullying por esos nombres y él dice lo mismo de los nombres que yo elijo en Coreano… porque él dice que “Kim” es apellido y no nombre…

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Caso No.4

Esposa: Japonesa. 30 años. Ama de casa.

Esposo: Español. 38 años. Trabaja un tiempo en Japón, un tiempo en España, un tiempo en Argentina. Estudiante de la cultura japonesa (historia, literatura, arte… algo así).

Situación: Tienen 10 años de casados.

Ella: Mis papás no querían que nos casáramos. Las personas me veían mal porque decían que yo estaba con él por el sexo. Mi padre decía que él me llevaría a España, lejos de mi familia. Cuando él pidió mi mano prometió que no me sacaría de Japón. Pero 6 meses después de casarnos, me llevó a España. Mi familia se enojó por eso.

Él: Yo trabajo en ambos lugares. A mí me gustaría establecerme en un lugar, pero no puedo, es mi trabajo.

Ella: Yo quiero tener hijos y para eso debemos establecernos. No podemos estarlos cambiando de país cada 6 meses. No sería bueno para nuestros hijos.

Él: Yo ya le dije que no quiero hijos. No ahora, no en los próximos años.

Ella: Pero el tiempo pasa….

Pregunta: A ella… ¿Dónde quieres vivir?

Ella: Normalmente la mujer se va a vivir al lugar de su esposo. Supongo que nos quedaríamos en España. Es igual. De todas formas no salgo mucho.

Él: Pero yo ahora no puedo tener hijos. Aún estoy pagando mi escuela.

Pregunta: ¿Qué tan importante es ella para ti?

Él: Ella  es muy importante. Siempre me ayuda con mis estudios japoneses. Yo no hubiera podido hacerlo si no fuera por ella. Todos los días llego a casa a estudiar y ella siempre está ahí para mí. Yo tengo una habitación, un pequeño estudio o biblioteca, me encierro a estudiar y ella ya sabe que no debe hacer ruido o interrumpirme. Sabe que me enojo si alguien interrumpe mi estudio. Ella lo comprende muy bien. Ella sabe que yo puedo pasar ahí días y a veces salgo para preguntarle algo o pedir comida. Por eso ella me ha ayudado mucho. Ella tiene la casa muy limpia y siempre hay comida caliente. No hace ruido, no me interrumpe, no me molesta. Es como si no estuviera y aparece solo cuando yo la llamo.

Pregunta: para ella… Entonces ¿Estás feliz?

Ella: No. Yo me siento muy triste y muy sola. No hablo con nadie, no tengo amigos. Él no me deja salir porque dice que todos los hombres me buscarán. Yo no trabajo y no voy a la escuela. Llevo 10 años así, en esta soledad. Quiero tener hijos y que mi vida cambie. Quiero pasar a la siguiente etapa en mi vida.

Pregunta: Desde cuando te sientes así?

Ella: Desde hace mucho tiempo.

Pregunta: Se lo has dicho a él? Él sabe que te sientes así?

Él: Ella nunca se queja de nada.

Pregunta: Dile todo lo que sientes. Ahora mismo.

Ella: …

Pregunta: ¿Qué te molesta?

Ella: *En un volumen de voz tan bajo que era difícil entenderle* Nada… Así estamos bien. Puedo seguir esperando.

Pregunta: Pensarías en divorciarte?

Ella: No! ¿Cómo regreso a Japón así? Divorciada… a esta edad… sin haber estudiado una carrera… La gente sabe que me fui con un latino… Yo no puedo divorciarme…

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– ¿Qué opinas de ésta pareja?

– Ella es realmente sumisa y a pesar de que no lo contradice, él fácilmente responde con un tono de voz alto y violento. Seguramente la golpea y él está muy acostumbrado a eso y su violencia ha ido subiendo de nivel gradualmente. Ella se simplemente se está apagando. Él es borracho, tiene “novias” y coquetea por aquí y por allá… pero es extremadamente celoso con ella. Exige muchísimo y no da nada de regreso. Ella siente que no puede exigir más. Tiene una gran presión social encima que no sé por cuanto tiempo pueda resistir…. Pero fue educada así. Es difícil que ella cambie de opinión. Ella no se permite un “fracaso” como un divorcio. Fue educada para ser sumisa…. La pregunta es… así es ella? Es un caso aislado? O así son educadas las asiáticas? Porque una mujer latina difícilmente se dejará tratar así y si los hombres latinos machistas quieren sumisión buscarán en Asia. Entonces las mujeres asiáticas serán buscadas para ser maltratadas.

– Y tú… a que conclusión llegas sobre tu vida?

-Entre más lo pienso, más dudo si quiero casarme. Como dijo él mismo: “Y las humillaciones… qué? Se van a pasar eso por alto?”. El punto es que si se puede herir así a una persona a la distancia y con un trato tan superficial… ¿Qué se puede esperar de un matrimonio? Cuando tú le abres tu corazón a alguien, esa persona es la que más te puede dañar. O sea, nosotros siempre nos protegemos de los extraños, pero el verdadero enemigo está durmiendo en nuestra misma habitación. ¿Cómo confiar en esa persona que está a tu lado? Cuando estoy sin pareja mi vida es realmente tranquila, estable y todo está en armonía… las cosas mantienen un orden. Sobre los hijos…. Sí me he informado mucho sobre las leyes, sobre como un hombre puede quitarte un hijo  y usarlo de arma. Estoy consciente que todos los príncipes se vuelven monstruos al momento de una ruptura. Y de todas formas no me dan ganas de iniciar una relación si va a ser mediocre o patética. Hay personas que le tienen miedo a la soledad, pero yo no. Yo la disfruto, es un lugar muy pacifico. Las personas dicen “Regreso a casa y siento un lugar solo”. Yo digo “Regreso a casa y es mi santuario, mi refugio de todas las agresiones que hay en el exterior. Es donde me siento segura de que no recibo agresiones y es donde puedo quitarme la armadura”. Ni siquiera estoy segura de querer convivir con la gente en general. Fácilmente te juzgan, fácilmente te agreden. Todos se meten en tu vida para decirte qué hacer, o criticarte… Cada persona es una probabilidad de problema. Entre más personas dejas entrar a tu vida, hay más probabilidades de que haya conflictos. Esto es para las personas en general. Creo que volveré a mi sistema de antes… estaba funcionando muy bien.

-Y cuál es ese sistema?

-Preocuparme solo por cuidar la relación con las personas que viven en mi casa, mantener la armonía en ese “santuario”. Tratar a los clientes como clientes y a los extraños como extraños. Probablemente comience a acumular gatos… hahaha. ¿Qué se le va a hacer? Nos tocó vivir en la era de “El único amor en el que puedes confiar es en el de tu mascota”.

-Y que aprendiste?

-A valorar la libertad más que nunca. Creo que yo estaba inconforme con ciertas cosas y todo esto fue como una sacudida para valorar lo que tengo y lo que he tenido. En este momento me siento realmente afortunada de toda la libertad que disfruto, de todas las cosas que puedo hacer… Si marcamos 3 círculos sociales… el de la vida real es donde gozo de verdadera libertad de hacer lo que se me venga en gana. O sea, yo sé que me porto bien. No me porto mal, pero hasta para pequeñas acciones se necesita libertad y yo no lo había notado. Yo no había notado lo fácil que es perder esa libertad y ser subyugado y ser visto como un objeto, un producto, un medio o un esclavo. Siempre dicen que es malo ser revolucionario y “problemático”, pero a base de objeciones hemos logrado el estilo de vida que tenemos ahora. En este momento eso se ha vuelto una prioridad para mí… Debo defender mi libertad con la vida. Tráeme mi escopeta!!! Que me voy a la Sierra de Zongolica con el Subcomandante Marcos!!!

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