Aprender a aprender

Hoy, en Momentos Asperger, el tema es “metacognition”… (Ser conscientes de que estoy aprendiendo y buscar estrategias para aprender mejor).

A partir de ahora,  yo entro en *Modo Psicóloga* y como tal, debo empezar a hablar en primera persona (yo), para que nadie se sienta ofendido o señalado.

Comencemos la lección de psicología:

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La forma de aprender cosas nuevas varía mucho de acuerdo a nuestras habilidades y gustos.

Si hay algo que me gusta, me apasiona y realmente me interesa, me sentiré impulsada a aprender más por el simple placer de hacerlo. Entonces esa información quedará guardada en una parte de mi cerebro y conectada a los sentimientos buenos.

Es difícil saber si es algo que aprendo fácilmente porque me gusta… o al revés, me gusta porque lo aprendo fácilmente. Aprender y tener actividades que me gustan, me darán alegría. Esto sirve para desarrollar autoestima (Sensación de éxito al lograr aprender y aplicar estos conocimientos), sensación de pertenencia (al encontrar personas afines, con personalidades y gustos similares) y es un descanso a los problemas que causan estrés en el cuerpo. Siempre es bueno tener un hobby que funcione como válvula de escape, para que las presiones no me rebasen.  Es una forma de hacerme feliz a mí misma, sin depender de otras personas. (Vea la lección número 12: Dependencia emocional y madurez emocional)

Si hay algo que no me gusta hacer y lo aprendo por obligación, quedará guardado en otro lugar del cerebro, en la parte racional. Será difícil aprenderlo, pero con el tiempo se logrará. Lo más importante es la repetición, así gradualmente me voy acostumbrado y quizás hasta le encuentre el lado bueno. Aunque después me guste habrá quedado guardado en un área diferente del cerebro.

Cuando debo aprender algo por obligación o es demasiado difícil, mi cerebro entra en crisis. Así como mi cuerpo entra en señal de alarma cuando tengo una enfermedad o una herida, de la misma forma, cuando debo aprender algo difícil, se encienden alertas en el cerebro. Usualmente son las alertas de “solución de problemas”.

Puedo solucionar el problema evadiéndolo, buscando como “huir de la agresión”, evitando ir la escuela o escapándome de clases. Otra opción es enfrentar el problema y esforzarme hasta aprender, hasta que sentir que “dominé al enemigo”. Ambos caminos son reacciones naturales de nuestro cerebro. Para lograr esto, tenemos una herramienta llamada “Instinto de supervivencia”.

Entre más problemas enfrente, más desarrollaré ésta habilidad. Aprender cosas que NO me gustan es un avance en mi propio crecimiento y evolución. Claro sin abusar, equilibrando siempre placeres y deberes. Si hay un desequilibrio la mente se enferma y el espíritu se deteriora.

Las preguntas clave aquí serían: Esto que estoy haciendo… Lo hago porque quiero o porque debo hacerlo? Necesito aprender esto? Como me afectaría el éxito o el fracaso?

Pondré un ejemplo familiar para mí: Los idiomas.

Cuando era niña, yo quería aprender inglés. Iba a las clases feliz. Aprendí rápido y muy bien. Por desgracia fue sólo un curso de verano que después olvidé completamente.

Ya siendo adolescente, cuando me mudé a Canadá, – tuve – que aprender el inglés. No me gustaba la escuela, no me gustaba mi maestra, no me gustaba el sistema de enseñanza. El sistema de enseñanza “amable” me parecía muy lento, muy simple y que no estimulaba mi inteligencia. Yo estaba acostumbrada a un sistema intensivo (Yo venía de concursos de conocimiento y de prepararme para el examen de admisión de la secundaria, de un sistema muy rudo).

En Canadá me dieron libros que parecían de Kindergarten, sentía que en vez de aprender estaba perdiendo neuronas. Yo sentía que los maestros no entendían la diferencia entre no poder comunicarme, y ser una completa ignorante. La escuela era una lenta muerte entre aburrimiento y sentirme subestimada.

La escuela manejaba un sistema de “English Immersion” (Inmersión al inglés?). Esto significa que todo a mí alrededor sería en inglés y yo debía encontrar la manera de expresarme y de entender. Estaban prohibidos los traductores y diccionarios. Estaba prohibido tener amigos latinos. Debía vivir totalmente como canadiense, para convertirme en canadiense. Se suponía que mi instinto de supervivencia se encendería y me haría aprender rápido. Se supone que es el mejor sistema. Pero en mí, simplemente no funcionó.

Todos me decían que yo  – debía – aprender el inglés cuanto antes, que las personas aprendían inglés en unos 6 meses y bla bla bla. Yo ya había vivido 6 meses en Canadá y no entendía nada… cuando otros ya hablaban inglés fluido. Eso me molestaba más y me frustraba. Comencé a tomar cursos extras. Estudiaba inglés día y noche, pero simplemente no lo aprendía. Entre más estudiaba, menos aprendía. Yo odiaba el inglés. Me parecía un idioma estúpido y sin sentido. Tampoco me gustaba la cultura y le veía mil defectos. En Canadá me sentía insegura y con muchas desventajas.

Así pasó el tiempo y mi ingles era un asco. Los demás estudiantes se burlaban porque todos ya hablaban bien inglés y avanzaban de nivel y yo no. Los maestros decían que mi problema era ser demasiado tímida y antisocial, que yo no platicaba con nadie y no practicaba.

Yo no entendía porque no aprendía, si estaba estudiando como loca. Después comprendí lo que me pasó: Abusé de mí hasta que el estrés y las emociones me sobrepasaron y hubo un colapso o shutdown. Como cuando hay una instalación eléctrica y se conectan tantas cosas que al final se queman y la casa se queda sin electricidad. Eso le hice a mis emociones. Presioné tanto, que mi propio cuerpo me hizo una huelga. Mi cerebro se bloqueó y dejé de aprender.

Incluso, en un momento de desesperación, me metí a la clase francés, en la misma highschool. Los consejeros me dijeron que eso estaba mal, que no era posible aprender más de un idioma a la vez. Me obligaron a dejar la clase y eso me enojó aún más. Aun así seguí escapándome a las clases de francés.  Mi maestra de francés entendió mi situación y se esforzaba por enseñarme, me daba libros y me ayudaba en lo que podía. Hasta que los directores de la escuela la descubrieron y la obligaron a alejarse.

Yo siempre había sido excelente en la escuela. Yo no aceptaría que simplemente no podía aprender el inglés. Debo admitir que quedé un poco traumada con eso. –Porque yo necesitaba hablar inglés lo antes posible-

Después, regresé a México. Ya no necesitaba hablar inglés. Yo ya no me sentía analfabeta. Estaba como pez en el agua con el sistema de educación de México… Sí, yo prefiero ese sistema cruel, donde nadie se preocupa por los estudiantes que se quedan atrás y al primer error te cortan la cabeza. Donde una distracción de 5 minutos te cuesta la vida. Ese es mi sistema. Me gustan los retos y superarme cada día.

Estando en México, me sentí segura. Era mi ambiente. Yo ya no me sentía indefensa. Entonces me pude relajar. Yo creí que había vuelto a ser la de antes, como si lo de Canadá no hubiera pasado. Pero sin darme cuenta, veía más shows de televisión en inglés que en español, las cosas que hacía en internet eran en inglés. Incluso platicaba con personas, aunque no les entendiera.

Con el paso del tiempo, me di cuenta que cada ya sabía muchas palabras más en inglés. En unos meses en México, sin estudiar inglés, aprendí más que en años de escuela canadiense. Simplemente porque ya no era una obligación. Aprender inglés ahora era un placer y no un deber. Lo hacía porque quería, cuando quería, como quería.  Estudiaba los temas que sí me interesaban… o al revés, los temas que me interesan suelen estar en inglés.

Sin darme cuenta, el inglés se volvió parte de mí. Ahora puedo decir con orgullo que yo hablo Espanglish fluido.

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Cuando regresé a México, al principio yo no quería estudiar inglés, pero tampoco podía aceptar que un idioma me había ganado la batalla. Así que decidí estudiar otros idiomas. Pensé en estudiar francés, por si algún día regresaba a Canadá. Entonces me inscribí en la escuela de idiomas.

En ese tiempo, me gustaba mucho la música italiana, que al ser tan parecida al español, se entendía muy bien. También entré a la clase de italiano. Así aprendería un idioma por mi bien (o por deber) y otro por placer. Ya estando ahí vi que tenían alemán. Para mí, el alemán era el idioma más difícil del mundo. Yo dije: “Si puedo con el alemán, podré hacer lo que sea”. Entonces el alemán fue mi reto intelectual. (Siempre hay que tener un reto para seguir estimulando el cerebro).

¿Cuál fue el resultado de este loco experimento?

1.- Científicamente comprobado: Sí se puede aprender más de un idioma a la vez. Al iniciar 3 idiomas desde el nivel 1, con el mismo sistema de enseñanza, prácticamente tomaba la misma lección el mismo día, una tras otra. Al enseñar lo mismo en cada clase yo decía “Esta palabra se dice igual” o “la gramática es igual” o “esta palabra en francés se dice igual que en italiano, mientras esta palabra en alemán se dice igual que en inglés”. Solo hay que relacionar…

2.- Una vez que el mundo se abre al primer idioma, no se puede parar. Siempre se desea saber más y más y más.

3.-Conocer un nuevo idioma es conocer una nueva cultura. Esto tuvo efectos secundarios. Cuando dejé mi obsesión por los idiomas, empecé una obsesión por la cocina… ahora tengo todo un recetario internacional, desde comida de la India, China, Thailandia y de todo Latinoamérica. (Claro, hasta donde se puede llegar con productos y maestros mexicanos). En este momento estamos en la etapa de conocer la música internacional.

4.- El italiano lo aprendí por placer. No lo tomaba muy enserio. Llegando a casa sólo hacía la tarea, pero no lo estudiaba formalmente. El maestro nos recomendó escuchar música en italiano y tratar de cantar para obtener fluidez al hablar. En ese tiempo mi familia tuvo que soportarme cantando a todo pulmón en semi-italiano (Di sere.. Nere.. che non c’é tempo.. ni spazio.. whoaoaoaoaoaoaaaaa) .

Cuando dejé los idiomas, me ocupé en otras cosas y al mismo tiempo dejé de escuchar música. Incluso creí que después de años de no practicar, había olvidado todo lo aprendido. Hace un par de días, mi mamá puso una canción en italiano (otra canción), de esas que yo solía cantar. Yo estaba distraída y sin darme cuenta, estaba cantando en perfecto italiano (a todo pulmón). Mi mamá me preguntó unas cosas y yo comencé a explicarle reglas de gramática y pronunciación como si lo hubiera aprendido ayer. Al mismo tiempo, los recuerdos de la clase de italiano son lindos y dulces. (Los de inglés no >:C ).

5.- Aprender otro idioma ayuda mucho a mejorar el idioma propio. Se amplía el vocabulario y se conoce mejor el verdadero significado de las palabras. Incluso hay que aprender la propia gramática para poder entender una diferente. Nunca me gustó estudiar español en la escuela, era terriblemente aburrido. Me gusta mucho leer y por eso escribía sin faltas de ortografía, pero yo odiaba estudiar gramática. Ahora escribo mucho mejor, cada vez escribo mejor y cuido más los detalles gramaticales.

6.- Recuerdo que sobre el pizarrón de Inglés, la maestra tenía un letrero que decía “Toda regla tiene una excepción”. Eso me desanimaba mucho. ¿Para qué estudiar la gramática si las reglas siempre se rompen? Estudiar alemán me curó muchos traumas con el inglés. Son idiomas muy parecidos, pero el alemán está más en orden, es más consistente. El alemán tiene reglas lógicas que yo entendía muy bien. Reglas que muchas veces se pueden aplicar también al inglés. Sé que me van a odiar por decir esto.. pero el alemán es mil veces mejor que el inglés.

Para mí el alemán nunca fue un hobby, fue un trabajo serio, me esforcé mucho y vi resultados satisfactorios. En realidad no hablo alemán, y ese sí creo haberlo olvidado, pero de que me siento orgullosa, sí me siento muy orgullosa de mí. Al principio estaba muy insegura y no esperaba que me gustara… Al final es mi idioma favorito. Hay una palabra para cualquier cosa, y si no existe, la puedes crear… eso es genial.

7.- Yo quería aprender francés, creo que fue por berrinche, porque me lo habían quitado cuando yo más lo quería. Una vez que lo tuve en mis manos.. y descubrí como era en realidad… lo odié. Aun lo odio y creo que siempre lo odiaré. Además ya despedí la idea de vivir en la parte francesa de Canadá.

8.- Al estar consciente de cómo estaba aprendiendo (metacognition), fue más fácil ver como reaccionaba ante cada tipo de reto. El alemán era una meta, formada por pequeñas metas, y cuando lograba una, me ponía otra un poco más alta y así fui subiendo de nivel. Cuando le perdí el miedo, sentí la confianza de armar mis propias frases y hablar como yo quería. Esto no me pasaba con el inglés, ya que yo debía aprenderlo para hacer trámites legales y ese tipo de cosas. Entonces en las oficinas siempre me decían “Ten mucho cuidado de escribir bien, porque una frase mal escrita puede cambiar el significado y eso te puede afectar en tus tramites”. Así que yo sólo usaba unas cuantas frases prefabricas y no me atrevía a salir de esa pequeña zona de confort.

Eso no me ayudó a aprender mejor. Es mejor atreverse formar frases y experimentar con el idioma, sin importar que terminemos diciendo frases locas y sin sentido. Lo importante es seguir dando pasos. Yo olvidé que las demás personas sabían que yo estaba aprendiendo el idioma y que deben tener comprensión. Las personas le tienen paciencia a los extranjeros que están tratando de aprender su idioma. Tanto el hecho de que otro me tenga paciencia con mi mal inglés, como el hecho de que yo me esfuerce por aprender el idioma de otro, es algo que se debe apreciar y valorar y agradecer.

9.- Una forma de desarrollar mis sentimientos, es practicando un hobby que me guste, que me apasione y que sea un verdadero placer. Será bueno para mi espíritu. Aprender algo que no me gusta, ayudará a desarrollas áreas de mi inteligencia que están olvidadas o necesitan ejercitarse mejor.

Hay ejercicios que son especialmente buenos para desarrollar partes del cerebro que no hemos desarrollado aún. Estos son unos ejemplos:

1.- La música. Escuchar música de diferentes estilos activa áreas del cerebro específicas.

2.- Aprender un idioma. Entre más diferente, difícil y complejo, mejor. Un idioma que no me guste, pero que tampoco lo odie. Si lo odio, es muy probable que abandone el proyecto antes de ver resultados. Si me gusta, el cerebro no lo asimilará como reto y no encenderá el “instinto de supervivencia”. Una buena forma de aprender un nuevo idioma, es practicarlo con otra persona que también está aprendiendo. Suena loco, pero da mucha confianza saber que los dos se equivocarán una y otra vez. A veces estar con alguien que hable mejor el idioma o que sea su lengua materna, es intimidante y da vergüenza cometer errores.

3.- La música es un idioma. La mejor forma de evitar el Alzheimer, es aprender a cantar o tocar un instrumento cuando se está en una edad entre los 50 y 65 años. Al aprender este nuevo idioma, en el cerebro se crean nuevos caminos de comunicación. Esto permite que las neuronas y las diferentes áreas del cerebro se sigan comunicando entre sí adecuadamente, por medio de éstos nuevos caminos, en caso de que los antiguos comiencen a fallar. En este caso la mejor opción es el piano.

4.- Estudiar temas que no me son interesantes. Cualquier método sirve. No importa si es hablando del tema con personas que sí saben, leyendo, estudiando formalmente en una escuela,  o viendo videos en youtube.

5.- Enseñarle al cerebro a dominar el cuerpo. Aprender un nuevo tipo de baile, un deporte, andar en bicicleta, escalar, nadar. (Esta debería ser mi próxima meta). Otra vez me usaré de ejemplo: Yo no sé bailar. No tengo equilibrio. Desde que era niña, mi papá quería llevarme caminando sobre los rieles de las vías de tren… pero yo nunca pude mantener el equilibrio T.T    Tampoco se andar en bicicleta, porque nunca pude mantener el equilibrio. Creo que mi cerebro no sabe tener comunicación con mi cuerpo. Por eso admiro tanto a alguien sí sabe bailar. Tal vez por eso paso horas viendo videos de Kpop… porque ellos pueden hacer todo lo que yo no puedo.

Mi mamá dice que yo soy buena para bailar… pero además tampoco aprendí, nunca. No me gustan las fiestas, así que no voy a fiestas y mucho menos un antro (Así se dice?) ¿Dónde aprenderé a bailar si no voy a fiestas?. Cuando era niña, era muy buena para el baile folklórico, y eso que era necesaria mucha coordinación… pero era malísima en la escolta de guerra. Siempre me tocaba llevar la bandera por mis buenas calificaciones, pero al final siempre me quitaban porque nunca podía marchar igual que los demás.

Así poco a poco fui evadiendo esos temas y viví pegada a los libros. Esto significa que yo tengo muy descuidado ese tema. Aun no desarrollo esa parte de mi cerebro, y entre más desarrollo otras áreas, más notoria es la diferencia. Siempre me esforcé en dominar mi mente y mis emociones, pero físicamente no busqué desarrollar una habilidad.

Hace poco, empecé a escuchar música otra vez y por muy mala que yo sea para bailar… sinceramente es imposible ver videos de kpop y no terminar bailando frente a la computadora. Así que mi propósito es trabajar más en esa área.

6.- Si no quiero hacer un cambio tan drástico, como pasar de ratón de biblioteca a bailarina… Otra muy buena opción para desarrollar el cerebro es volver a aprender a escribir. Esta fue una técnica desarrollada por Da Vinci. Aprender a escribir con la otra mano (el derecho que escriba con la izquierda y el zurdo con la derecha). Con el tiempo ir haciendo más cosas con la otra mano, cosas sencillas como abrir puertas, cocinar, o lavarse los dientes. Parece fácil pero no lo es, yo ya lo intenté. Otra forma es escribir en espejo, o sea, en vez de escribir de derecha hacia izquierda, escribir de izquierda a derecha. Es muy difícil, a veces frustrante y tal vez termine escribiendo otra cosa, pero lo importante es practicar. Hay otras versiones, como escribir de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, en círculo, etc. Da Vinci hacía esto para evitar que otros científicos robaran sus ideas Si nadie lo entendía, nadie lo robaba… pero le ayudó mucho a desarrollar su inteligencia.

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Ahora ¿Cómo saber que sí estoy aprendiendo? El cuerpo da señales. De acuerdo al nivel del aprendizaje son las señales del cuerpo.

Quien no ha practicado ejercicio y de repente comienza, al segundo y tercer día siente mucho dolor en el cuerpo. Esta es la señal de que el cuerpo se está adaptando. Lo mismo pasa con el cerebro.

El sistema de “English Immersion”, que es aplicable a cualquier otro idioma, debe mostrar señales muy claras: El dolor llega aproximadamente a los 3 meses, que es cuando se acaba la luna de miel con la nueva cultura. Si está sucediendo una verdadera “inmersión”, habrá un día en que simplemente y sin razón, yo despierte con dolor de cabeza, que después se convertirá en migraña. Sentiré mareo, asco, tal vez hasta vomite y vea luces amarillas. Esa es una señal de que el cuerpo realmente se siente como si hubiera aterrizado en otro planeta y enciende la alarma de “debemos adaptarnos a este nuevo ambiente”. Esta “enfermedad” durará un par de días y después las cosas serán cada vez más fáciles.

El cuerpo sufre esta reacción sólo en casos específicos. Antes, yo no sabía de esto, así que no recuerdo si lo experimenté al llegar a Canadá. En la escuela de idiomas no pasó, porque yo seguía en mi ambiente y porque estaba aprendiendo varios idiomas a la vez.

Hace un par de meses, descubrí el Pop Koreano. Durante las vacaciones de navidad, mientras no había trabajo y el clima era muy feo para salir, pasaba las horas viendo videos de kpop. Para colmo, coincidió con el hecho de que estaba aprendiendo a cocinar comida china (Comida china, hecha en estados unidos por un latino… o sea, no tan china china… pero al final eran noodles y pollo a la naranja. Incluso quería usar palillos chinos, pero los busqué por todos lados y nunca los encontré).

Así que pasé dos días enteros viendo videos musicales y programas de televisión coreanos, subtitulados en inglés, mientras comía noodles. Al tercer día, desperté con migraña y sentía que mis ojos iban a explotar. Esta migraña duró casi 2 días. Después me di un break y regresé a mi cultura mexicana unos días. Cuando me sentí completamente sana otra vez, regresé al kpop. Eso fue hace exactamente un mes… y para este momento, yo ya entiendo como 4 palabras en coreano ^_^ Estoy aprendiendo rápidamente. Los coreanos ya no me parecen tan raros. A veces pienso que tal vez ya empiezo a querer entender la cultura. Que vaya que es diferente a la cultura mexicana.

Mission: korena Immersion accomplished.

Este podría ser un nuevo experimento: Aprender coreano no es una necesidad de vida o muerte, así que no es una obligación… Está conectado a la música que siempre ayuda a tener un mejor aprendizaje… Es más fácil aprender jugando que en una escuela… No hay donde aprender coreano en mi ciudad así que tal vez me quede en un básico nivel -1 o quizás nunca logre aprender coreano porque es demasiado difícil y yo termine lanzando la computadora por la ventana y llorando en el piso T.T

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Otra forma de saber que realmente estoy aprendiendo algo nuevo es cuando el cuerpo se vuelve más “eléctrico”. Usaré de ejemplo a una persona que fue amputada, que sufrió un accidente y perdió un brazo. En su cerebro había neuronas encargadas de controlar ese brazo perdido que ahora han quedado ociosas. Estas neuronas deben buscar un nuevo empleo. Entonces las neuronas ociosas comienzan a caminar por aquí y por allá buscando qué hacer.

Sabiendo que las neuronas se comunican por electricidad… Imaginemos una cadena de neuronas enviando y recibiendo mensajes. Entonces una neurona conecta una patita (axones) a esta cadena, y otra patita a otra cadena de neuronas, y la electricidad que estaba pasando, salta por medio de esta neurona a la otra cadena, enviando la electricidad hacia el lugar equivocado. Estos errores suceden una y otra vez hasta que cada neurona ociosa encuentra su lugar.

Las personas que sufren una amputación, pasan meses sintiendo aún el miembro perdido, sienten dolor, picazón, frio o calor. Es muy desesperante porque no pueden hacer algo al respecto. Ellos ven que algo les falta pero su cerebro no lo ha asimilado aún.

En cualquier caso, estas señales equivocadas pueden causar todo tipo de reacciones… una muy común es sentir leves piquetes de electricidad en el cuerpo, causar una chispa al tocar algo metálico o a otra persona… También es muy común sentirse algo torpe o tener problemas para hablar. Cuando estaba aprendiendo el inglés las personas me decían: “El inglés arruinó mi español… no aprendo inglés y parece que se me está olvidando el español! Simplemente no puedo hablar correctamente y se me olvidan las palabras”. (Elcoreanoyaestáarruinandomiinglés).

*Los problemas para hablar usualmente suceden cuando se está aprendiendo un nuevo idioma o a cantar.

*Cuando se está aprendiendo a hacer algo nuevo con el cuerpo, como a nadar o a bailar, se sienten piquetes en los músculos, cómo pequeñas agujas.

*Cuando se está aprendiendo un nuevo hobby, que cambia las emociones principalmente, se pasa electricidad a las otras personas. Algunas personas dicen que es porque al hacer algo espiritual, el cuerpo se llena de buenas vibras y energía positiva que reaccionan al acercarse a personas con energía negativa…. Pero eso ya es otro tema.

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*** Psychologist mode OFF ***

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