¿Por que tratamos tan mal a los hombres?

Los últimos días han sido una locura. Primero, me enfermé, no sé de qué tipo de resfriado, solo sé que no se va. Después de unos días de estar todos enfermos, la casa era un caos. No teníamos ganas de salir ni siquiera a ver a un doctor. No queríamos cocinar, nada se antojaba para comer.  Después de esos días la cocina ya estaba vacía, había tacitas de té sucias por todos lados, parecía que había pasado un huracán por la habitación, botellitas de jarabe para la tos vacías, olor a remedios caseros y VapoRub. Después de dormir 24hrs. Seguidas, desperté muy temprano, sintiéndome aun mal, pero con la suficiente fuerza para levantarme de la cama. Al ver todo ese desastre, no me quedó otra que salir a alguna tienda cercana por más víveres. Dice mi mamá que cuando se está en ese estado, aunque nos sentimos “zombies” podemos percibir cosas que en otro momento no, porque no nos distraemos tan fácilmente.

Esto es lo que yo noté, veamos si los demás también lo notan (Favor de ignorar mis nulas habilidades sociales).

 

 

8:00 am.

Cuando desperté, en la televisión había un noticiero, no presté atención a la nota, solo escuché el atinado comentario de nuestro líder de opinión:

“Si claro, eso ya lo usarán de pretexto las mujeres que ya ni cocinar quieren. Ya no quieren hacer lo que les corresponde”. Ahí recordé que suelo ignorar todo lo que ese sujeto dice por que el 99% de las veces son comentarios vulgares, machistas, retrogradas o fuera de lugar y quien sabe cuánta basura más nos quiere vender. ¿Saben que me gustaría?

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9:00 am.

La estufa no funciona, así que hace 3 días vino un “profesional” que la revisó, vio la pieza que se había desoldado y me dijo: “Ahora mismo voy a la tienda a comprar una pieza nueva y regreso a ponerla y la estufa quedará lista hoy”. Bueno, el señor no regresó ese día, ni el siguiente, ni el siguiente. Le he estado llamando y ni me respondía ni me devolvía la llamada. Hoy en la mañana le volví a llamar y por fin me contesto:

“Ah si si, la pieza de la estufa, es que.. bueno no le había llamado porque ese día que la fui a comprar yo… ehm… la perdí y no la he encontrado.. pero si la encuentro yo le llamo”

¿Y ahora qué? ¿Me quedo sin estufa hasta nuevo aviso?¿Y si no la encuentra?¿Cómo va a comprar la nueva pieza si necesitaba la antigua para pedirla?¿Terminaré cocinando en un anafre?

9:30 am.

Entonces fui a la tienda a comprar algo que se pudiera preparar sin estufa (De todas formas ni quería cocinar). Llego a la tienda y el encargado estaba completamente absorto en la tele.

Yo: Hola buenos días.

El: … (Agregar aquí sonido de resuccionar la baba que se le había escurrido)

Yo: Buenos días -.-

El: …

Yo: ¿Me da medio kilo de jamón y un paquete de pan Bimbo por favor?

El: …

Entonces se asoma la hermanita del encargado, de unos 9 o 10 años. Me saluda, jala el pan y pone el jamón junto a la báscula. Entonces entran otras 3 personas, la tiendita se llena y la niña entra en crisis mientras todos piden cosas al mismo tiempo. La niña le da el paquete de jamón al hermano y le dice cuanto debe darme y cuánto debe cobrarme. Él sin despegar la mirada de la televisión toma más de la mitad del paquete de jamón (que obviamente era más de medio kilo), lo mete en una bolsa y me cobra $20 pesos. En este tiempo la niña terminó de atender a los demás clientes.

Mientras estaba en la tienda, llegó una señora con unos tamales que acababa de comprar y como yo no podía (quería) cocinar, se me ocurrió (antojó) comprar unos tamales y solo calentarlos en el horno de microondas. Así que le pregunté a la señora dónde había comprado los tamales, a lo que me respondió:

“Los vende una muchacha aquí enfrente. La verdad no están buenos, están mal hechos y la pobrecita apenas está aprendiendo a cocinar. Yo se los compré porque el esposo la dejó con dos niños y solo se le ocurrió hacer tamalitos en su casa para salir adelante. Siempre trato de comprarle algo por ayudarla. No se trata de darle limosnas, pero si apoyarla y levantarle el ánimo en lo posible porque está en una etapa muy difícil y no tiene ni 20 años. Así es como las mujeres nos apoyamos entre nosotras.”

 

9:45 am.

Después de eso paso a la verdulería por unos plátanos y una lechuga.

Yo: Buenos días ¿Hay plátanos? No los veo.

Señora: No hay, de hecho no hay nada. A mi esposo le tocaba ir el domingo al mercado a hacer las compras de la semana, entre eso traer plátanos y no fue. Le dije que fuera ahorita a la central de abastos, aunque nos quede muy lejos y gastemos más en gasolina y míralo.

Señala al señor en la banqueta de la tiendita, con 3 o 4 amigos, con cervezas y botanas, platicando y riendo tranquilamente. Esto significa que:

1.- Es un alcohólico que ya estaba ebrio y aun no eran ni las 10 am

2.- No había trabajado los días anteriores y no pensaba trabajar ese día tampoco, mientras la esposa cargaba y acomodaba costales de cebolla.

3.- Su única responsabilidad era hacer las compras un día a la semana y ni eso es capaz de hacer.

4.- Mientras la esposa se preocupa por los gastos de gasolina, él pasó la semana invitándole las chelas a los amigos ebrios.

5.- Es un peligro potencial para el negocio. No compra la mercancía, se gasta las ganancias y llena la entrada de teporochos que ahuyentarán a cualquier cliente.

10:00 am.

Ese día desperté con un tremendo antojo de pambazos con frijolitos refritos y queso de cabra enchilado, pero como ya sé que ese queso no se consigue tan fácilmente, me conformaba con un poco de queso fresco y chilitos chipotles. Hasta soñé con esos pambazos así que desperté decidida a obtenerlos. Aunque venden pan cerca, en cualquier tiendita, yo quería específicamente el de una panadería que está como a 6 cuadras, donde hacen el pan como de pueblo, con leña. A pesar de estar agonizando fue más fuerte mi antojo y camine y camine bajo el sol ardiente hasta la dichosa panadería.

Cuando llegué, el panadero estaba dormido en un escalón, cubriéndose con un periódico y un sombrero, solo le faltaba el bigote y el zarape.

Cuando entré no vi que estaba dormido, así que lo saludé normalmente y solo me contestó  un murmullo molesto (podría haber tomado los pambazos y huido sin que él lo notara).

La panadería estaba vacía y solo había unos 20 pambazos viejos. Obviamente los había hecho el día anterior (o antes), pero yo no me regresaría sin mis pambazos, así que elegí unos pocos. En eso entró la esposa del panadero, con un bebé en brazos, un niño pequeño y otro con uniforme de primaria y mochila, además traía una bolsa de pollo, otra de verduras y una cubeta con masa para tortillas. Venia claramente cansada, acalorada y estresada. El señor estaba tan dormido que no la escuchó entrar. Cuando ella lo vio, enfureció (lógicamente, cualquiera lo haría). Hubo un dialogo más o menos así:

Señora: Pancho ¿Por qué no hay pan?

Panadero: hmmmmta…

Señora: ¿No hiciste pan?¿Entonces qué has hecho todo el día?

Panadero: Había mucho pan, tenemos que sacarlo, ni modo que lo tire.

Señora: ¿Mucho pan? ¿20 pambazos son mucho pan? Con lo de los pambazos no vamos a sacar ni para la luz que gastas al estar aquí ¿Por qué el horno está apagado? El lunes nos toca pagar la renta del local y tú aquí flojeando. Ponte a hacer pan ahorita.

Panadero: Ya no tiene caso, ya es tarde. Ya nadie vendrá a comprar. Vete a la casa y yo me quedo a vender lo que falta.

Señora: Ah no. Ya estuviste de flojo todo el día, no lo estarás toda la tarde también. Vamos a la casa que hay mucho trabajo allá. En vez de que te quedes a reparar algo… algo útil podrías haber hecho en la casa… ALGO!!!

 

Nota: Esto ya es común con estos panaderos. Más de una vez he ido a comprar tarde y el pan apenas está saliendo porque ninguno de los 2 panaderos llegó al trabajo y cuando las esposas se dan cuenta, ellas preparan el pan mientras cuidan a los niños y terminan las labores de la casa.

 

4:00 pm

Hora de trabajar. Trabajo vendiendo Avon, entonces me tocaba ir a cobrar las mensualidades.

Yo: Hola, vengo por mi mensualidad de Avon

El: Hola, ehm.. ¿Qué crees? Que no tengo el dinero porque mi hermano se accidentó, mi papá se enfermó y operaron a mi mamá, me quedé sin trabajo y me corrieron de mi casa.

Yo: -.- Me vale… dame mi mensualidad.

El: Pues mira, ahorita no tengo dinero, pero mañana cobro, en la tarde….

Yo: Ok, vengo mañana en la tarde y pobre de ti si no tienes mi mensualidad.

El: Si es que ahorita no tengo efectivo… nada, nadita… pero ¿Qué vas a hacer ahorita?¿Ya te vas a tu casa? Podríamos salir, a donde tú quieras, a cenar, al cine… a donde tú quieras… Vamos, yo sé que no necesitas ese dinero, pero siempre andas muy solita y es peligroso… lo que necesitas es alguien que te cuide y acompañe…

 

No sé qué es peor, que creyera que yo aceptaría o el hecho de que si le ha funcionado con otras personas -.-

 

6:00 pm.

Reunión en la tarde con amigos.

Anfitriona: Ya me está dando hambre ¿Pedimos unas pizzas? A dos cuadras de aquí hacen unas muy buenas. Cuando llegue mi novio le digo que las traiga. No tarda en llegar, sale ahorita a las 6 de la tarde y trabaja a unas calles de aquí, solo tardará unos minutos en llegar.

 

8:00 pm

Llega el susodicho y la anfitriona (obviamente) lo recibe a cachetadas.

Novio de la anfitriona: Hola, perdón por llegar tarde. Es que mi jefe nos invitó a cenar y al billar, pero no quise llegar muy tarde, así que solo estuve un ratillo. Los demás se quedaron tomando, pero yo no.

Anfitriona: Pero sabias que teníamos la reunión

Novio: Pero era comida gratis!!

Anfitriona: No necesitas comida gratis, aquí tienes suficiente

Novio: ¿Y hay comida?

Anfitriona: No, porque estamos esperándote para que vayas a comprarla. Queremos dos pizzas, una de pepperoni y una hawaiiana, la hawaiiana que sea con pera en vez de piña, porque a Mixie le gusta con pera. Cada pizza cuesta $100. Llévate $250, $100 para una pizza, $100 para la otra y $50 por cualquier imprevisto. Refrescos no compres, aquí tenemos.

Novio: Pero no sé dónde está la pizzería.

Anfitriona: De la puerta de la casa, hacia tu izquierda, avanzas dos cuadras y en la esquina, junto a la tiendita, frente a la papelería, está la pizzería.

20 minutos después.

Anfitriona: Ya se tardó mucho ¿Qué se puso a preparar las pizzas él?

Tocan a la puerta.

Anfitriona: ¿Ya traes las pizzas?

Novio: No, es que no encuentro el lugar. Ya caminé como 10 cuadras y no lo encuentro.

Anfitriona: ¿Cómo que 10 cuadras? Está aquí cerquita. Mira (se paran a media calle). Hacia tu izquierda, a dos cuadras ¿recuerdas la tiendita a dónde vas todos los días a comprar refrescos? Ahí junto es la pizzería. Mira hacia la tienda ¿Ves el letrero a un lado?¿Ves ese local que es el único abierto a esta hora? Ahí es la pizzería, de aquí se ve. No pierdas la vista de la pizzería y sigue caminando ok?

Otros 20 minutos después…

Regresa el novio con una sola pizza vegetariana y dos refrescos de 2 ltrs.

10:00 pm

Una amiga me llama para pedirme ayuda con una mudanza, porque se le hizo muy tarde y no acababa. Estaba desesperada, debía sacar los muebles, lavar todo y dejar el departamento pintado. Yo pensé que estaba intentando hacer su mudanza sola y que obviamente necesitaría ayuda ¿Con que imagen me encuentro?

Ella con una escalera de metal, sobre las escaleras de concreto de la casa, haciendo equilibrio sobre un pie para poder pintar la parte más alta (Tomando en cuenta que ella es muy muy bajita y su novio es alto).  Abajo, al pie de las escaleras, su novio, sentado en un banquito de dinosaurio, con una navaja suiza intentando apretarle un bracito a un muñeco tipo G.I .Joe que cuelga de su llavero. Dice que caminando se le cayó, lo pisó y se le salió el brazo. En el intento de reparar, se le resbaló el destornillador de la navaja y se hizo una pequeña cortada en el dedo. Él salió corriendo, diciendo que debía desinfectarse rápido o podía perder el dedo. Entonces desapareció un par de horas y regresó con medio brazo vendado, llorando por lo mucho que le había dolido aplicarse unas gotitas de agua oxigenada. Esto lo dejó incapacitado por una semana.

Adivinen entre quienes dos terminamos cargando los muebles por las escaleras…  Quienes pasaron la cama por la pequeña puerta, quienes metieron el refrigerador, armaron y desarmaron la estufa e hicieron malabares con el ropero que era demasiado grande como para pasar por la escalera de la casa.

Después tocaba pintar. Había áreas de la cocina que quedaban demasiado altas para nosotras y le pedimos al convaleciente que por favor, muy a pesar de su dolor, pintara esa parte. La cocina tiene una barra de concreto cubierta de azulejo con compartimientos internos también con azulejo que él usó como escalones. Puso un pie en uno de los pisos intermedios y cuando dio el salto para llegar a la parte más alta, solo vimos los azulejos del frente, caer en mil pedacitos.

También lo vi romper una cubeta, dos escobas, el socket de un foco, el foco (después de lanzarlo al intentar quitarlo mientras estaba un encendido y caliente), destruir la instalación del timbre, el cable y el internet. Nos quedamos hasta las 5:00 am, nosotras terminando la mudanza, él intentando reparar todo lo que rompió (sin lograrlo).

Confieso que debí imaginar lo que me esperaba, porque un par de días antes yo ya había ido a visitarlos y había pasado algo similar:

Era necesario arreglar el jardín, había hierba y pasto muy alto, digamos que ya parecía selva. A mi sinceramente, me daba cosita acercarme a ese jardín, porque entre la espesa maleza podía haber todo tipo de bichos indeseables. Así que me pareció muy bueno cuando me dijeron que él cortaría ese pasto con un machete. Estarán de acuerdo conmigo que tan noble labor como ‘chapear’ es demasiado pesada para una dama como lo es mi amiga. Con todo, ella me dijo que lo harían juntos por que ella solía chapear el patio de su casa y él nunca lo había hecho, así que debía enseñarle. Cuando nos despedíamos y yo iba saliendo, lo vimos a medio jardín. Dio un par de machetazos. La hierba no se cortó, solo cayó doblada a un lado y entonces él entró llorando y gritando “¿Por qué no pensé en las consecuencias?” y la mano envuelta bajo su camisa.

Nos asustamos, creímos que se había mutilado una mano o algo así. Cuando nos mostró, vi una leve marca roja. Esa pequeña marca que se hace antes de que broten las ámpulas o ampollas y que AUN NO DUELE. Cuando salí de ahí, él estaba en su habitación probando su nuevo videojuego y mi amiga a medio jardín, bajo el sol,  con machete en mano, rodeaba los montones de maleza con los brazos y los metía en un costal de basura, se quitaba de las manos las lombrices y caracoles y seguía dando machetazos.

10:00 am del siguiente día.

Bueno, estuvimos con la mudanza hasta el amanecer. Solo pude dormir un poco cuando tuve que regresar al otro trabajo por una llamada:

Mr. X: Hola ¿Puedes venir a revisar mi baño por favor? Es que se le hizo una grietita y me da miedo que se rompa. Digo, yo te aviso por que a ti te tocan las reparaciones y el mantenimiento… y antes de que se rompa…. Y pues que sea lo más pronto posible porque no puedo usarlo.

(¿?? Eso no suena lógico ¿Qué hizo? ¿Lo rompió? ¿Como? Saltando sobre él o pateándolo?¿Que tan roto está?)

Yo: Ok. Llamaré al fontanero para que vaya a repararlo. Solo te pido que por favor lo laves, para que el señor pueda trabajar bien ¿Entendido?

Mr. X: Entendido, yo lavo el baño.

Llego al departamento con el fontanero, Mr. X no estaba, pero dijo que me dejaba todo listo. Entro al baño… enciendo la luz… y…..

OMG!!! EL HORRRORRRR ¡!! HORRRORRRR HORRRORRR HOOOORRROR

Yo le pedí que lavara el baño por consideración al señor fontanero, pero de todas formas no lo creí tan necesario porque pensé que este sujeto, que yo le digo Mr. X porque no quiero decir su nombre, pero que no es un niño, es un hombre de 26 años, muy formal, profesionista, con estudios universitarios, nerdazo que vive y duerme pegado a la computadora, gamer, poliglota y que siempre que hablan de él me dicen que es “obsesivo compulsivo, extremadamente ordenado y limpio”……..

Este sujeto tenia las paredes llenas de mocos!!!! Mocos por todos lados, pegados en la pared, la regadera, el espejo… en todos lados…

Y no solo eso, donde no había mocos había jabón seco, shampoo escurrido de las paredes, pasta de dientes seca y pegada en el lavabo, pelos y más mocos!!!!!

….

…….

Sí, yo iba preparada para darle una limpiadita o poner algo de aromatizante, pero cuando vi que lo peor estaba en el inodoro… Salí vomitando, llorando y dejé ahí al fontanero… total.. son gajes de su oficio.. no del mío.

7:00 pm

Llegando a casa

Llegando de un arduo y muy mal día en el trabajo… no podía faltar la vecina chismosa que quiere saber a dónde fui… que he hecho.. que ha hecho la familia etc… Por más que intentaba cortarla y huir, ella no me dejaba, me seguía.. me acosaba y entre todo lo que habló remató con un:

“Juanita y yo estábamos pensando que tú eres de esas que tienen la idea de no casarse… pero ¿Por qué? Luego te vas a arrepentir. Todas necesitamos un hombre en casa que nos apoye, ayude, que trabaje.. que nos mantenga!!! La vida es mucho más fácil cuando hay hombre en casa.”

Por suerte, cuando estaba a punto de mentarle su madre, llegó otra vecina… la cual tiene chismes más interesantes que los míos y esta me dejó en paz y se fue a chismorrear con la otra. Hablando de mi vecina, o mejor dicho mi exvecina, es una nueva mamá feliz, pero muy ocupada. Siempre anda corriendo para llegar a trabajar duro. A veces de buenas, a veces estresada, pero siempre bonita, es muy muy bonita. No solo es bonita por fuera, también lo es por dentro. Tuvo la suerte de crecer en una buena posición económica y en una situación bastante cómoda. Digamos que no necesita nada. Siempre dicen que tuvo suerte porque encontró un muy buen esposo, ejemplar, comparado con el promedio. A él no lo conozco, así que es difícil hacerse una imagen de él solo por lo que habla la gente, pero al ser vecinos, me ha tocado ver su diario vivir:

Cada día la veo estacionarse frente a mi casa, bajar con su bebé recién nacido en brazos, en un hombro la pañalera, en el otro su bolso, bolsas pesadas del supermercado en cada mano, bolsas con el material de trabajo, siempre corriendo, sin comer, en el sol, en la lluvia etc. Trabaja todo el día, todos los días, en el negocio familiar, así que le toca resolver problemas y hacer el trabajo delicado (A él también, pero casi no se le ve por aquí). A las 10 u 11 de la noche sale otra vez, con el trabajo que llevará a su casa, las bolsas de las compras que hizo en su hora de comer, el bebé, la pañalera, la ropa que pasó a recoger a la lavandería, planeando que preparar para comer, ya cansada, estresada y en tacones altos…

Atrás de ella, su esposo, que solo trabajó un par de horas en el día y pasó la tarde en la tienda buscando una minicamisetita de su equipo de futbol favorito para ponerle al bebé. Si, mientras ella parece burro de carga, el atrás con la camisetita en la mano. Para colmo ni siquiera es capaz de manejar de regreso a casa. Y ¿Eso es lo ejemplar? Entonces ¿Cómo están los demás?

Al final de todo… llegué a la conclusión de que cada vez que convivo con personas me vuelvo un poquito más antisocial y menos quiero volver a convivir con alguien.

One Response to “¿Por que tratamos tan mal a los hombres?”

  1. es difícil explicar como llegué aquí, pero termine leyéndolo todo,no se realmente el por que pero te contare brevemente mi historia yo naci en una familia disfuncional durante mi niñez y parte de mi adolescencia vivi con mi madre, mi abuela y mi tio, el es un patan, bulgar, irresponsable y un largo etc. yo nunca lo tome como un modelo a seguir de hecho intente ser todo lo contrario a el. esta famila en la que creci me obligo madurar muy rapido y aprender a resolver problemas de todo tipo desde arreglar la luz hasta fungir de mediador en las peleas de mi tio y mi madre. hace 6 años mi tio se “caso” por lo que se fue =D y nació mi hermana (su padre quedo fuera de nuestras vidas por fortuna) por lo que para mi hermana soy su figura paterna aun que claro mi dice hermano (te aclaro que apesar de vivir con puras mujeres y aunque que mis mejores amigos han sido mujeres y gays mantengo un carácter muy masculino) ella me ve como el ser mas increíble en el mundo pues siempre inento darle el mejor ejemplo: ser educado y respetuoso con todo el mundo, ayudar al necesitado y sobretodo me ah visto defender lo justo* sinceramente me siento muy orgulloso de eso pues se que son cosas que se quedaran en lo mas profundo de su mente y guiaran su vida, de hecho ya empiezo a verlo
    Por lo que al leer lo que piensas me hace sentir mal de algún extraño modo, no debes generalizar como decía un amigo “hasta entre los lapices hay colores” bueo ya me despido y aunque no suelo usar mi facebook para hablar te lo dejo por si te interesa
    “Leo ulver R”

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