El Sindrome de Asperger

Al síndrome de Asperger a veces se le llama síndrome del “planeta equivocado” porque la gente con el síndrome sienten que son bastante normales pero viven en un mundo lleno de extraterrestres. Es un conjunto de condiciones mentales y conductuales que forma parte del espectro de trastornos autísticos. Se encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo. Es una discapacidad social de aparición temprana causada por una alteración en el procesamiento de la información. Los sujetos diagnosticados con Asperger presentan ciertos estilos de procesamiento cognitivo muy particulares alternativos -notoriamente, mostrando la capacidad de observar y señalar detalles que escapan a la mayoría de las personas neurotípicas- y frecuentemente, habilidades especiales en ciertas áreas del procesamiento. Es conocido como el desequilibrio en la “inteligencia del mundo de las personas” y la “inteligencia del mundo de las cosas”.

El sujeto afectado muestra dificultades en la interacción social y en la comunicación casual. Muestra una falta de interés en actividades que comúnmente atraerían a las masas, esto quiere decir que lo que para la mayoría es diversión, para personas con este síndrome es ociosidad, así como actividades que para la mayoría es un trabajo monótono, para ellos es apasionante. Esta actitud les restringe llevar una vida más social, ya que sus intereses no son tan conocidos ni dan la oportunidad de crear relaciones.

Las personas con Asperger demuestran tener un gran léxico, exhiben un manejo verbal atípico o excepcional, manejan con facilidad los términos científicos o exclusivos del campo que estudian, pero cuando es el momento de entablar una conversación superficial, sus capacidades parecen ser mucho menores al promedio.

Una característica resaltante de los individuos con Síndrome de Asperger es su incapacidad para reconocer intuitivamente las señales no verbales o paralingüísticas emitidas por otras personas, así como para generar las equivalentes propias. Es por ello que el contacto y el comportamiento comunicacional de los que padecen el síndrome de Asperger puede parecer “extraño”, torpe, frio, gracioso, o arrogante, o bien ser confundido con una variante leve del autismo infantil temprano (Síndrome de Kanner). Sin embargo, aunque la inteligencia de estos sujetos es arriba de lo normal, sus problemas en la comunicación casual no dejan que se note el verdadero límite de sus conocimientos, por esto el resto de las personas, en general, no los percibe ni como autistas, ni como genios, sino como personas con un comportamiento muy peculiar. Remarcablemente, el síndrome de Asperger se da en concomitancia con una inteligencia muy superior a la normal o con un talento superior en una o múltiples áreas específicas, a modo de savantismo (Leonardo Da Vinci, por ejemplo, -Asperger especulado- presentaba múltiples características de este tipo de comportamiento, habiendo dedicado gran parte de su vida a una enorme cantidad de áreas de interés, en intervalos que parecían obedecer a varios patrones de diagnóstico del Síndrome).

Las formas en que se manifiesta el síndrome varían mucho entre los diferentes individuos que lo padecen. No todas las personas con Asperger tienen todos los síntomas, dada su variabilidad en los niveles de autismo que existen. Sin embargo existen ciertas características comunes:

• Dificultad para mantener la mirada fija a las personas.

 • Dificultad para recordar nombres, rostros o voces. Usualmente pueden olvidar que ya conocieron a una persona antes o como es físicamente.

• Dificultades para la interacción social (especialmente con personas de su misma edad).

• Alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal.

• Intereses restringidos a un único tema o a una muy reducida variedad de temas de permanencia variable. Esto los mantiene alejados de las modas, no hay un interés por las noticias o los llamados “temas de actualidad”

• Inflexibilidad conductual. Mantienen una organización, un sistema, una rutina.

• Atención especial a los detalles, o bien, a la visión general de una situación percibida. Por ejemplo, en una fotografía donde hay un auto, después una calle, después una casa con ventanas, estas personas observaran primero a la persona detrás de la ventana que el color del auto que está en primer plano.

• Tienen la vista y el oído mucho más desarrollado, esto los hace sensibles al ruido y las luces brillantes, por eso muchos se mantienen alejados de ambientes donde hay mucha gente, espacios abiertos, fiestas, escuelas, deportes etc. Prefieren estar en su habitación en silencio con las luces apagadas y frente a un computador, lo cual pueden hacer por horas o días.

• Perfeccionismo y metodismo excesivo. Por lo que fácilmente logran ascensos en trabajos de análisis, logran mantener un orden que otros no. En términos generales son atraídos por el orden y la clasificación de las cosas. Cuando estos intereses coinciden con una tarea útil desde el ámbito material o social, el individuo con Asperger puede lograr una vida ampliamente productiva. En la carrera por dominar su interés, a menudo manifiestan un razonamiento extremadamente refinado, una gran concentración, una actitud perfeccionista y una memoria casi perfecta.

• Responsabilidad absoluta en todo lo relacionado a escuela y trabajo.

• Obsesión con la imagen propia, con la limpieza, el orden y el respeto de los sistemas ya establecidos.

• Interpretación literal del lenguaje.

• Dificultad en la toma de decisiones personales, o metodicidad casi obsesiva en la planificación.

• Interpretación muy disminuida o nula de los sentimientos y emociones ajenas y propias. Haciendo aun mas difícil las relaciones a largo plazo.

• Dificultad para mantener una conversación larga. Fácilmente dejan de escuchar a la persona que habla y se concentran en sus pensamientos, especialmente si la conversación es superficial, vacia o de temas irrelevantes para el.

• Usualmente usan un timbre de voz excesivamente alto, o bajo, o muy agudo, ya que su percepción de los sonidos es diferente a la de los demás.

• Mala coordinación motriz, contrastante con una inteligencia muy por arriba de lo normal. Puede ser torpe cuando camina o practica deporte.

• A menudo tiene problemas comprendiendo las emociones de otras personas.

• Puede tener dificultades reconociendo expresiones faciales.

• A menudo no comprenden cuando alguien está bromeando o usa un lenguaje que no es preciso en su ámbito. (Sarcasmo)

• A menudo no les gustan los cambios de colegio, trabajo o en su rutina diaria.

• Pueden aprender a hablar y leer muy pronto o muy tarde. Pero siempre en extremo.

• Tienen problemas socializando.

• No comprenden cómo piensan otras personas. Facilmente los ven como tontos, simples, vacios o por debajo de ellos mismos.

• Con frecuencia tienen una fuerte atracción hacia intereses concretos como los juegos para computadora, las estadísticas deportivas más que el deporte en sí, los programas de TV, entre otras cosas.

• Tienen dificultades en entender o no les interesa el juego simbólico.

• Se mueven de forma repetitiva.

• Les puede costar educarse, sea en casa o fuera de esta y pueden ser muy testarudos e insistentes. Sumado a su incapacidad de comunicarse fácilmente, se prestan a malentendidos o que un pequeño desacuerdo se vuelva violento.

• Suelen ser crédulos e ingenuos. Al tomar todo literal, les cuesta ver las mentiras.

• Pueden presentar estereotipias motoras. Algunas personas presentan tics, (secuencias de movimientos estereotipados, sin sentido, propósito o meta específica por ejemplo, sacudir las manos o balancearse) uno muy común es tocar la punta de cada dedo de la mano con la punta del pulgar repetidamente, como si contaran.

Las personas con Asperger suelen tener talentos muy marcados:

• Son muy buenos para juegos de lógica, como el ajedrez.

• Actúan de una forma que tenga sentido: son tremendamente racionales.

• Tienen la habilidad de actuar (ser actor), dada la capacidad que desarrollan para expresar emociones y sentimientos sin que necesariamente los sientan.

• Ven y recuerdan detalles de cosas que otras personas no ven.

• A menudo tienen una memoria extraordinaria (visual, musical, numérica).

• Son muy buenos recordando reglas, leyes, sistemas y hechos importantes. Su talento es útil en muchos trabajos de tipo intelectual (matemáticos, informáticos, físicos, astrónomos, abogados…).

• Son mejores escribiendo que hablando con la gente, porque son cuidadosos eligiendo las palabras que significan exactamente lo que quieren decir, por lo cual se muestran más expresivos en un chat a través de Internet, en un escrito a mano o un foro. Escribir no incluye lenguaje corporal o expresión facial; las personas con síndrome de Asperger a menudo tienen mucha práctica para comunicarse con el lenguaje escrito, por esa razón, aquellos que cultivan la literatura producen trabajos excelentes. Aun así muchos tratan de sonar mas amigables y terminan luciendo arrogantes o sobreactuados, les es difícil lograr un equilibrio.

• Algunos son buenos en matemáticas y programando computadoras, por su buena inteligencia lógica-matemática, la cual es muy escaza y poco comprendida.

• Algunos son propensos a desarrollar un extraordinario talento musical porque poseen un oído más sensible. También es frecuente que puedan ser virtuosos de algún instrumento musical, dado el tiempo que emplean en mejorar.

• Tienen un interés especial que los convierte en expertos en su terreno.

• Se divierten haciendo lo mismo muchas veces, lo que la mayoría encontraría aburrido. Muchas personas con síndrome de Asperger son buenos practicando escalas de piano, realizando demostraciones matemáticas (o resolviendo otro tipo de problemas) y buscando entre libros y papeles para encontrar información y errores.

• Poseen una amplia gama de valores desarrollados como la fidelidad o la sinceridad hacia las personas que llegan a comprenderlos o a tocar sus sentimientos. Tienen pocos amigos y personas emocionalmente cercanas, pero a estos pocos los valoran y cuidan con más intensidad que las personas que fácilmente crean relaciones. Son muy marcadas las relaciones estrechas con los padres o hermanos, ya que al ser congénito, a veces hay un par de miembros de la familia que sienten igual, se comprenden y se acercan más que con el resto de las personas.

 

En cuanto a los intereses de un paciente afectado por el síndrome de Asperger se refiere, se pueden notar, por ejemplo, obsesiones por temas como la astronomía, los dinosaurios, la construcción de maquetas, etc. Intereses particularmente comunes entre pacientes son los medios de transporte (por ejemplo los trenes o aviones) y los ordenadores, tal vez debido a los aspectos de la física, lógica y causa-efecto que comparten estos ámbitos. A causa de este fenómeno, Hans Asperger llamó a sus jóvenes pacientes “pequeños profesores”, debido a que pacientes de tan solo trece años de edad conocían su área de interés con la profesionalidad de un profesor universitario.

Las personas neurotípicas (esto es, la población no autista) poseen un sofisticado sentido de reconocimiento de los estados emocionales ajenos (empatía). La mayoría de las personas son capaces de asociar información acerca de los estados cognitivos y emocionales de otras personas basándose en pistas otorgadas por el entorno y el lenguaje corporal de la otra persona. Las personas con síndrome de Asperger (SA) no poseen esta habilidad, no son empáticas; se puede decir que tienen una especie de “ceguera emocional”. Un problema muy frecuente es que pueden amar realmente a su pareja, pero les es muy difícil comunicárselo con palabras o caricias.

Estas circunstancias conllevan numerosos problemas durante la infancia y la vida adulta. Cuando una maestra pregunta a un niño con Asperger que ha olvidado su trabajo escolar «¿Qué pasa, tu perro se comió tu tarea?», el niño con Asperger permanecerá silencioso tratando de decidir si debe explicar a su maestra que él no tiene perro y que además los perros no comen papel. Esto es, el niño no comprende el sentido figurado de la pregunta o no puede inferir lo que la maestra quiere decir a partir de su tono de voz, postura o expresión facial, además de pensar que su maestra es tonta o no apta para enseñarle. Ante tanta perplejidad, el niño podría responder con una frase totalmente sin relación a lo que se está hablando (como por ejemplo, «¿Sabe que mi padre se ha comprado un ordenador nuevo?»). Ante esto, y la falta de detección del síndrome de Asperger, erróneamente la maestra podría concluir que el niño es arrogante, insubordinado o «raro».

Muchas veces hay personas con un nivel intelectual muy alto pero con serios problemas en la escuela, que son incomprendidos porque no se ha detectado el Asperger. Puede confundirse con el trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad, bipolaridad, síndrome de Tourette, trastorno obsesivo-compulsivo e incluso problemas de lento aprendizaje, cuando en realidad el niño simplemente está aburrido o no tiene interés por que el maestro use títeres para enseñar los colores. (Los padres de Einstein, ahora reconocido como Asperger, llegaron a pensar que su hijo era retrasado, debido a su aparente desconexión con su medio social.)

Según estudios científicos, los individuos con Asperger tienen una programación sináptica distinta a la que presentan las personas neurotípicas. Se ha observado una cantidad superior de enlaces sinápticos cercanos entre las neuronas de los individuos con el síndrome, en oposición a un número mayor de enlaces distanciales entre aquellas de los sujetos neurotípicos. Esto podría llegar a explicar la inteligencia superdesarrollada de algunos individuos, pese a su ausencia de empatía con el entorno.

El Sindrome de Asperger no es una enfermedad, es parte de lo llamado Neurodiversidad, osea una forma de ser, un tipo de personalidad, aunque muchas personas quieren postularlo como un tipo de Autismo, pero hay demasiadas diferencias como para relacionarlos. Se diferencia del trastorno autista en que en el trastorno de Asperger no se observa retraso en el desarrollo del lenguaje, no existiendo una perturbación clínicamente significativa en su adquisición. No hay retardo, por ejemplo en la edad de aparición de las primeras palabras y frases, aunque pueden existir particularidades cualitativas (por ejemplo gramaticales) que llamen la atención, así como una preservación generalizada de la inteligencia. Aunque la edad de aparición y detección más frecuente se sitúa en la infancia temprana, muchas de las características del trastorno se hacen notorias en fases más tardías del desarrollo, como la adolescencia, cuando las habilidades de contacto social comienzan a desempeñar un papel más central en la vida del sujeto. Este trastorno, que se considera congénito y no curable, puede ser detectado a partir del cuarto año de vida.

Comments are closed.

%d bloggers like this: